19 agosto 2008

.·.·.·. YEMEN .·.·.·. 23 julio - 2 agosto (Parte 2)

MONTAÑAS HARAZ:

Justo el día que me iba de Yemen me encontré con un francés en un mafrach y hablamos cosa así de dos horas sobre una macro excursión que hizo por las montañas de Haraz durante 2 semanas, andando y durmiendo al raso. Me llamó mucho la atención, porque el colega era profesor de informática en un instituto en Paris, estaba casado y tenía 3 hijos, pero a pesar de todo, utilizaba 15 días (de sus tres meses de vacaciones, claro) para irse solo a Yemen a andar por el monte... Curioso.

No muy lejos de Saná están las "Haraz Mountains" que alcanzan los 3.000 metros sobre el nivel del mar. Hay dos carreteras principales que cruzan las montañas en dirección oeste, así que dividí la visita en zona norte y zona sur, siguiendo el rumbo de estas carreteras.

Zona norte

Mi intención era ver bastantes más pueblos, pero al final solo llegué a los tres más importantes. Zula, Shibam y Kaukabam.

Antes de adentrarnos en las montañas, visitamos el palacio del Imam Dar Al Jayar. Hay restos que indican que esta colina fue habitada desde la prehistoria, seguramente, debido a que hay un pozo de agua en el interior, lo que lo convertía en un punto fácil de defender y de abastecer.

En lo alto de la colina está el palacio del Imam. Es un súper caserón repleto de habitaciones, lo más curioso es que hay una habitación grande para el Imam y otras cuatro (también apañás) para cada una de las mujeres.

Pero lo mejor son las vistas desde la azotea. Todo cultivos de Qat, hasta donde alcanza la vista. Antes de largarnos a las montañas, mientras salíamos por la carretera del palacio, le pregunté al conductor: "Bueno, y si me da por meterme en un campo de Qat a coger hojas?". Me miró entre extrañado y escandalizado, y como no hablaba demasiado inglés, me respondió con tan sola una palabra, que me dejó clara cual era la situación: "Kalashnikov".

De camino a las montañas pasamos por el mercado, para que el conductor pillara algo de Qat, que solía masticar alegremente mientras conducía, después de comer. "Que tranquilidad". El mercado es un show, todo desordenado, un montón de ruido, basura acumulada por todos los rincones...

El primer pueblo en visitar fue Zula. Nada más llegar se me acercó un nativo que hablaba español bastante bien, se hacía llamar "Jordi", toma ya! Me hizo de guía por todo el pueblo...

...y al final de la visita me hizo pasar por su tienda, a ver si algo me interesaba. Total, que le compré un par de pañuelos y una pieza de cobre, que no puedo explicar muy bien lo que es (porque no lo sabía ni él) y que según me comentó no quedaban muchas, así que me la vendió a precio de oro. Algo así como 15.000 riales. (una pasta). Como no llevaba tanto dinero encima me dijo que no había problema, que luego se pasaba por mi hotel a cobrar el resto.

Después nos acercamos a Shibam. Más de lo mismo, un montón de ruido, caos y basura. Tras ver un par de cosas del pueblo...

...nos metimos en un restaurante a comer. El salón era una habitación bastante grande, con alfombras y cojines en el suelo. Como no podía ser de otra forma, un cuadro del presidente "Ali" presidía el comedor y en la otra esquina, una foto de la dueña.

Aquí están algunas de las exquisiteces Yemenitas. En en el resto de Arabia, todo el menú está muy influenciado por la dieta libanesa, es decir, kebabs, shawarmas, kabsa,... La dieta Yemení es bastante distinta a la del resto de la península, tal vez porque aquí hay menos dinero y los alimentos son más básicos o porque los libaneses no han querido desplazarse a una tierra tan pobre.

La mayoría de los platos están hechos a base de verdura. De izquierda a derecha.

- El plato pequeño eran patatas cocidas con una salsa de tomate.
- El plato de abajo eran verduras troceadas.
- El siguiente plato más grande era como unas gachas hechas a base de pan, yogurt, huevo y unas semillas.
- El plato pequeñito de arriba era un refritillo de verduras muy parecido al pisto, pero bastante más variado.
- También había ternera cocida y arroz.
- Y el plato grande de la derecha es un bizcocho con una capa de miel.
- En la foto no aparece, pero uno de los platos estrella es el "salta" que está hecho a base de una legumbre parecida a las lentejas, pero más menudas. Se dejan en agua toda la noche y al día siguiente se hacen en puchero de barro con un fuego muy fuerte. Tiene un sabor muy muy amargo y se lo comen haciendo sopas con el pan. Se supone que prepara el estómago para una posterior sesión de Qat.

Todo, absolutamente todo, buenísimo. Mi preferido, el plato de gachas con yogurt, huevo y semillas. Ojalá pudiera comer todos los días un poquito. El de la foto es Nabil, el conductor.

Al rato el salón se llenó de gente que vino a masticar Qat, claro, cuando vieron a un moro en vaqueros, se extrañaron y todo el mundo quería hacerse una foto conmigo.

Desde el fondo de Shibam se ve Kaukabam...

...y desde lo alto de Kaukabam se ve Shibam.

Kaukabam fue el último pueblo que vimos aquel día. Está encaramado en lo alto de una colina y tiene unas vistas impresionantes.

Pues bien, resulta que había un chaval con una carretilla vendiendo baratijas y me acerco a ver lo que lleva y me encuentro la pieza única y maravillosa que Jordi me había vendido anteriormente en Zula, así que le digo al niño por curiosidad: "Oye, esto por cuanto?" Y sin ni siquiera empezar a regatear me dice: "5.000", así que me mordí la lengua, maldije en varios idiomas y rechacé la oferta con una sonrisa... Encima, esa pieza era mucho más bonita y estaba mejor cuidada que la que yo había comprado. Si es que soy más desgraciao...

Hay un senderito que cruza la montaña desde lo alto de Kaukabam hasta Shibam, así que le pedí al conductor que me esperara abajo y yo me fui andando dando un paseico.

Cuando volvimos, nos pilló tormenta por la carretera, cuatro gotas, pero cuando llegamos a Saná, se había liado todo este pifostio.

Los drenajes no dieron de si y todo se inundó, hasta el punto en el que los coches eran arrastrados por la corriente de agua que bajaba de las montañas.

Por la noche vino Jordi al hotel a cobrar lo que le debía. jejeje, en fin, se la monté parda, le metí la pieza por el culo (que más tarde encontré en el zoco de Saná por 5.000) y le exigí que me devolviera el dinero. Me dijo que no llevaba la pasta encima, que me la traería el último día. Evidentemente nunca llegó a traérmela, así que a cambio me quedé con una Yambiya suya... Quedáis advertidos. Tened cuidado con Jordi de Zula, que una cosa es ganarse la vida e intentar rascar y otra cosa es cobrar más de 10 veces por el valor de algo, coño que ni en el Corte Inglés.

Zona Sur:

Esta carretera es mucho más escarpada e interesante. Es increíble ver como las bandadas de buitres y halcones revolotean, se pueden contar por decenas. Jamás he visto tanto buitre junto, bueno sí, en la piscina del compound cuando vienen las azafatas y los libaneses cargan sus iPods.


Algunos pueblos están tan integrados en el paisaje que parecen esculpidos en la roca en vez de hechos de piedra.

Además, siempre buscan la posición más "vertiginosa", supongo que es porque ofrece más protección. Todas las laderas están transformadas en forma de terraza, para poder cultivar, pero en ocasiones, ves una montaña entera convertida en terrazas y solo a base de poner una piedra encima de otra para construir una jardinera. Es una auténtica obra de ingeniería y tiene más merito aun, si piensas que algunas fueron construidas hace cientos de años.

Este es el pueblo de Al Jáhyara. Toda la montaña está repleta de higos chumbos (o balas turki, como los llaman allí). Luego son transportados a Saná y los venden en la calle en puestos ambulantes, te los pelan delante tuya. Buenísimos

Estos son Mohammed y Mohammed, que me hicieron de guías (para luego pasar por sus correspondientes tiendas, claro), pero esta vez no piqué... No, a parte, el chaval joven era to buena gente.

Se enrrolló bastante y hasta me enseñó con orgullo hasta la casa más "peligrosa" del pueblo.

Para variar, todo sembrado de Qat.

La parte "moderna" en los pueblos grandes de las montañas son todas iguales, un montón de coches, un caos de gente y de ruido y mierda amontonada por todas partes.

De camino a Jutaib, el último pueblo, nos encontramos con unos cuantos chavales que iban para allá, así que hicimos de autobús, como no cabían, pues los llevamos a lo Indiana Jones.

Y aquí está Jutaib (Al Khutayb), la joya de la corona desde mi punto de vista. Después de ver tanta mierda acumulada, llegas a un pueblo donde no hay ni un chicle en el suelo, todo está lleno de flores y hay hasta un parque!!! La explicación es que Jutaib es un lugar de peregrinación para una secta islámica conocida como los ismaelitas. Este sitio atrae peregrinos de hasta la India, que cuando llegan aquí dejan alguna que otra propina. Así tienen el pueblo, como un palmito. Como se nota que donde hay dinero...

En lo alto de la colina hay una hermita, digo... mezquita, pero después del palizón de subir los 150 peldaños, nos quedamos con las ganas, porque la puerta estaba cerrada, y en el medio del pueblo hay una señora mezquita hecha entera de marmol blanco.

Y esto... en fin, sin comentarios.

Luego fuimos a comer a un sitio típico. Manakha tourist hotel, que es famoso, porque después de comer, organizan un festival con bailoteo y todo, si te despistas estás perdido, te sacan a bailar...


Antes de volver a Saná, me topé con Hanna. En el mundo islámico no está bien visto hacer fotos a las mujeres, pero hablando un rato con esta chica me dejó que le sacara una fotico. Me dijo que era igualito que su hermano y yo le dije que mi hermana se llamaba igual, así que, ale, ya tengo una hermana en Yemen...


Fin de la segunda parte...

17 agosto 2008

.·.·.·. YEMEN .·.·.·. 23 julio - 2 agosto (Parte 1) - Saná

Una de las principales actividades durante la época antigua en Yemen, era la cría de aves de corral y uno de los alimentos más consumidos era una bebida elaborada a base de yema de huevo, lo que dio lugar a que se les conociera popularmente como el pueblo de la yema, o el "pueblo de Yemen".

Durante siglos ha gozado de gran esplendor gracias al comercio de incienso, mirra, especies, oro, miel o el café, al que se llamaba oro negro, y que se transportaba desde el puerto de Moka. Se dice que la primera ciudad del mundo moderno fue fundada por los hijos de Noe en Yemen, también se guardan referencias históricas desde el siglo VI a.C de Saná, su actual capital. Seguro que a mucha gente le suena el Reino de Saba, verdad? Cuya reina se casó con el rey Salomón (conocido como "el justicias") y tuvieron un hijo que fue el que sacó el Arca de la Alianza de Israel. Vamos que Yemen era la poya en verso.

La que fue conocida en su día como "Arabia Feliz", hoy es un país que tiene prácticamente la misma superficie que España, pero con menos de la mitad de población, de la cual, más del 40% sobrevive con menos de 2 USD al día. A todo esto hay que añadirle una lacra que se está comiendo el país desde el interior. El Qat, una droga popular que es consumida por gente desde los 15 años hasta los ancianos y que está provocando que:
  • Se abandonen todos los cultivos para dedicarlos al Qat. Por tanto, todo los productos básicos están desapareciendo poco a poco y la alta demanda de agua necesaria para que el árbol del Qat se desarrolle, está secando las tierras de cultivo.

  • Un alto porcentaje de la población gasta su excaso salario en adquirir Qat, que luego pasan masticando tumbados desde las 4 de la tarde hasta la noche. Así que la jornada laboral se reduce.

  • Al ser un producto que no puede exportarse, está arruinando la economía nacional, ya de por sí debilitada por los conflictos internos.
Tampoco le ha hecho muy buena publicidad al país los ataques terroristas que acabaron con la vida de varios turistas españoles (y otras nacionalidades).

En fin, una vez que me hice una idea del país que estaba a punto de visitar, pues me preparé para... pues me preparé para "lo peor", sinceramente.


El país podría dividirse en 9 partes:


Yo solo pude visitar 3. Me queda la espinita de no haber estado en la isla de Socotra, pero dentro de unos años volveré para quitármela.

Mi intención inicial era alquilar un 4x4 y recorrer el país por mi cuenta, así que me compré un GPS, pero resulta que las carreteras de Yemen no están definidas, así que me enganché al Google Earth (pa variar) y me recorrí las carreteras de todos aquellos sitios que quería visitar, exporté los caminos y los inserté en el GPS.


Luego me "desaconsejaron" ir yo solo, así que hubo cambio de planes. A parte, para poder circular hay que obtener un permiso especial de la policía turística, así que hablé con una agencia y ellos se encargaron de gestionar todo el papeleo, además de traslados a aeropuertos, alquiler de coche, chofer, escolta,... Lo que viene siendo "un completo".


Tengo que decir que en ningún momento me sentí vigilado o amenazado, aunque también es cierto que me moví por las zonas menos conflictivas, evitando el este de Yemen (Marib) y el Norte (Saada), donde se encuentra el mercado negro de armas más grande de toda la península.


Ayna al mushkila fi Al Yemen??

SANÁ:

La partida desde Riad estuvo cargada de emotivas despedidas...

...que el niño nos ha salido guerrero, que le vamos a hacer. Así que cargado con mi mochila nueva, me embarqué con ¡¡¡Yemenía!!!

Y del puro desierto con unos 45º, pase a una meseta situada a 2.000 metros, con inmensas praderas verdes y una agradable temperatura de 25º. Un lujo! Directamente me fui del aeropuerto al hotel Dawood. Una casa torre (7 pisos) que data del 1800. Las casas en Saná (en la parte antigua) son todas de una arquitectura similar a esta. Están hechas completamente de adobe y madera. Es una proeza y un desafió a la gravedad y a la arquitectura...


Las habitaciones por dentro me recordaban a las casitas de la Alpujarra. Mi habitación no era muy grande, pero muy acogedora y con cantidad de detallitos, como que te reciban por las mañanas con fruta e incienso. Además Tahá (el manager) era un tío súper majo y tela de sencillo. Menudo nombrecito que tenía el colega...


El cuarto de baño era compartido, pero estaba muy limpio. La ducha era una noDucha, es decir, había una alcachofa ahí en mitad del cuarto de baño y poco más...

La zona antigua de Saná se conoce como "Saná Al Cadima", que se traduce como "la vieja Saná", está rodeada por un conjunto de murallas. Todas las casas son del mismo estilo, algunas más altas, otras más bajas, pero muy parecidas. En la parte más alta se sitúa una habitación que se conoce como "Mafrach" en la que por las tardes se reunen a mascar Qat.

Saná es muy parecido al barrio del Albaizyn, lleno de callejuelillas, rinconcitos,...

...fuentes...
...la parte oeste de la ciudad antigua está delimitada por el cauce de un wadi que se inunda cuando llueve. La mayoría de la gente viste con Thobe y una chaquetilla del Carrefour, o con una camisa (siempre de cuadros) y una falda típica. Además llevan un cinturon con una Yambilla (un cuchillo de unos 30 cm de largo y retorcido, típico de Yemen y Omán) y un pañuelo que se enrollan en la cabeza o lo llevan por encima de los hombros.

Algo muy típico de Saná son los batidos de frutas. Toda la ciudad está salpicada de estos puestecillos en los que te hacen el batido delante tuya. Yo me hinché a batidos de mango y a batidos de limón con jengibre. En ningún caso me puse pachucho, o al menos más pachucho de lo que ya estaba, porque me vine de Riad con un "pequeño problema de liquidez", pero vaya, a base de Fortasec (Gracias Juanico, por el apoyo farmacéutico) aguanté como un campeón!!

Lo mejor es subirse a alguno de los hoteles que tengan terraza (el mío tenía, pero estaban arreglándola) y tomarse algo mientras ves atardecer.

Cuando cae el sol, el contraste de colores es sobrecogedor.

Tienes la sensación de trasladarte a la edad media, además coincide con el Aishá (ultimo rezo del día).

La parte moderna de Saná, desde mi punto de vista, es un asco. Es una ciudad nueva, que no tiene apenas nada que ver y está bastante sucia, el tráfico ostenta un caos digno de un nivel egipcio y pasear se hace desagradable debido a la cantidad de polución.

A mi tan solo me gustaron un par de sitios, la nueva mezquita y un parque que está justo al lado, en el que se reunían las familias los fines de semana y vendían maiz, shawarmas,...

La mezquita es una virguería, pero según me comentaron, la población estaba bastante resentida con el presidente, ya que la gente apenas tiene para comer como para que el país haga una inversión de este tipo y encima en el proceso de construcción murieron muchos obreros.

Por la noche, me volví al hotel a descansar un rato... Me habían encendido unas velas y me dejaron en la cama unos regalicos (Henna y un perfume).


Después me di un paseo y terminé perdido en el laberinto de callejuelas...


De pronto me encontré con una calle cortada, repleta de gente que bailaba con una música moruna que sonaba por unos altavoces improvisados. Al parecer, el mozo de en medio se casaba y estaban celebrando la boda, pero... ¿dónde está la novia? Pues eso... solo para machotes. Aquí si que se puede ver la indumentaria típica (incluyendo la Yambilla).

Hay varios zocos, con las típicas tiendas llenas de... bueno, se puede encontrar casi cualquier cosa, menos dedales. Coño que me tuve que ir de Yemen sin mi jodido dedal...

Una de las tiendas estaba regentada por Guajid (el del centro). Yo estaba andando por la calle y lo típico... me llaman desde la tienda: "Ey my friend, come here!" En fin, yo me acerqué, empezamos a hablar y me dice: "Eres español? Yo conozco a un montón de españoles", vamos eso es lo que te dicen todos y luego te están colocando los collares, relojes, anillos,... Total que engancha el móvil y me lo pasa... Pues resulta que el jodío era amigo de un chaval de la embajada.

Así que esa noche nos fuimos a cenar a una terracita, Manuel (de la embajada), Laura (una estudiante madrileña de árabe), Guajid y yo. Toma castaña!!! El mundo es un pañuelo, no?

Después de ponerme hasta las trancas de Hummus y Kebab nos acercamos a un garito regentado por un ruso en el que servían alcohol y había como una mini-discoteca. En fin, fue surrealista, estar en Yemen con un par de Heineken en la mano y bailando el "Baila morena"...

A la vuelta al hotel me perdí un poquito, a ver, hay que ponerse en situación. Son las dos de la madrugada, estás en Yemen, medio borrachuzo, reventado de la paliza del viaje y perdido en un laberinto de calles en las que de vez en cuando ves pasar a tipos puestos hasta las cejas de Qat y que llevan una daga de 30 cm. amarrada al cinturon!!!

Ya era la tercera vez que pasaba por la misma esquina, y un tipo que estaba sentado me mira y me dice: "Es muy tarde y ya has pasado por aquí tres veces, anda, siéntate aquí y toma algo de Qat". En España, en esta situación, cuando un hombre vestido con las pintas de "El Lute" a las dos de la mañana, armado con un cuchillo y tirado en una esquina te pasa una bolsa de droga, pues... Pero que coño, estaba en Yemen y hasta la polla de andar, así que me senté un rato con el colega y hablamos de nuestras cosas. Después me indicó más o menos como llegar al hotel y por fin, a las tres de la mañana estaba metido en la cama.

Después de esta experiencia me relajé un poquito y tengo que reconocer que en el centro es prácticamente imposible que nadie te atraque. Es decir, en el Albaizyn, tal y como está ahora, no me atrevería a meterme ni la mitad de sitios en los que me metí en el centro de Saná. Un lujazo!!!

Por la mañana desayuno típico, tortilla, café de pucherete (es decir, cocido en un cacharro de barro), zumo de limón y una torta con miel.

Me recorrí los diferentes zocos...

La sensación es como estar en un Toledo moruno, pero que se hubiera quedado parado en el siglo XVII. Con las panaderías antiguas...

...las fraguas... y un montón de negocios que se mantienen tal y como eran hace siglos.

También visité el mercado que tiene más movimiento. El zoco del Qat.

Después de comprar el Qat, te puedes meter en una de las habitacioncillas esas chiquitillas a probar la mercancía...

A medio día quedé para comer con los de la agencia de viajes, que me invitaron a su casa para probar una comida típica Yemení. Basan, el de la derecha en primer plano, me comentó que hace unas tres semanas se casó y que como dote pagó 2.500.000 riales Yemeníes, lo que vienen siendo 12.500 USD (que al cambio salen por unos 8.333€), es decir, una burrada bárbara!!!

Yo le comenté que en España, lo típico es pagar la boda entre los dos novios, creo que por un momento se planteó renunciar al Islam...

Por la tarde, andando por la calle, me para un colega vestido con Zoub, pero con unas pintas de Japonés que te cagas y me dice: "De donde eres?", "De España", le digo yo, "Coño, pues entonces puedes hablar con mi amigo Dani". Pues resulta que el tal Dani es un chaval que en Enero enganchó la bici y se ha recorrido todo el norte y este de África, ha cruzado a Yemen y tiene la intención de llegar a la India. EN BICI!!!! Pues eso, que cuando uno piensa que está colgado por hacer cosas como irse a Yemen, se da cuenta de que es una chorrada.

También conocí a Pablo, otro estudiante de árabe (resulta que el acento de Yemen es muy parecido al del árabe clásico, Fosja, así que la gente se viene aquí a aprender árabe, de hecho, hay un intercambio entre la Complutense de Madrid y la Universidad de Saná).

Pablo me presentó a toda la muchachada del barrio, un montón de chavales muy majos. Todos masticando Qat, claro...

Por último conocí a Abdala, que tiene una tienda justo en frente del H. Dawood, la foto no le hace justicia, pero es clavadito a Jean Reno. Finalmente no me pude resistir a probar el Qat, así que me hice con mi bolsita (por 800 Riales, unos 4 USD, te puedes hacer con una de buena calidad) y me pasé toda la tarde ahí dándole al asunto. Se toma como las hojas de coca, te colocas una y la masticas un poco, luego la echas a un lado y te metes otra, así hasta que consigues una bola de dimesiones razonables. Te puedes tirar todo el rato que quieras dandole vueltas a la bola, yo me tiré como unas 4 horas desde que empecé hasta que ya estaba hasta las narices de parecer una oveja.

El sabor es igual que si coges el cesped de casa y lo masticas, es decir, amargo de narices. Durantes las primeras 2 horas no noté nada, pero al rato tenía la sensación de estar muy feliz, es como la fase de exáltación de la amista de una borrachera, luego me dió un sensación similar como cuando te tomas un par de cafés de más, que estás así como atacado y luego... luego me tiré tumbado en la cama y con los ojos de par en par hasta las tres de la mañana, que empecé a conciliar un poquito el sueño, pero me duró poco, porque empezó el Fayer (rezo de la mañana) y a las 4:30 me recogían para ir al aeropuerto... Al día siguiente me quería morir de la reventaera.

Aquí dejo un documento inédito!!! Lo que te vas a encontrar en Saná todas las noches....



En fin, lo mejor de Saná? La gente!! No he encontrado gente más apaña, abierta, sencilla, curiosa, "educada" (a su modo) en toda la península. Tanto ancianos como jóvenes.

Sinceramente, un 10 para los Yemeníes.


Bueno, en general todos terminaron tocándome las pelotas con el tema de la religión. Es de resaltar el caso de Jalid, un comerciante del zoco. Hablando en la tienda de Guajid, se me acerca y me dice: "Tú eres musulmán?", le respondo: "No, soy cristiano". Total que me engancha, me sienta "Pues estos son los pilares del islam, tienes que rezar tantas veces al día, tienes que ir una vez a la Meca,....", cuando termina me dice: "Bueno, ahora que conoces el Islam, ¿eres musulman?", y le vuelvo a responder, esta vez, con la cara un poco desencajada: "pues... sigo siendo cristiano...", y el colega no tiene otra cosa que decir: "Bueno, pues entonces te espera el fuego, amigo".

[Inicio de párrafo gratuito de frustración arábiga]

Esto me tocó profundamente los cojones, me dio mucha pena que una gente tan sencilla y tan magnífica en algunos aspectos, no dejen de ser unos moros coñones cerrados y cegados por su religión, de la cual no se plantean que pueda tener ni un ápice de error, basándose tan solo en que el Corán fue escrito directamente por Dios a través de Mahoma.

Cojones, no hay que ser un intelectual para darse cuenta de que en más de 500 años, creo yo que alguna desvirtuación habrá tenido, no? Además, se les olvida el factor "control-población", en fin, que me parece de puta madre que la gente esté contenta con su religión, que les llene su vida y que les de todo lo que necesitan, pero que no me vengan a tocar los cojones con putas mierdas de este estilo...

Y no me quiero enrrollar más con este tema, que ya estoy muy quemaico... Pero podría estar horas debatiendo, que conste.

[Fin de párrafo gratuito de frustración arábiga]

Aquí otro con una "pelota" considerable.


Fin de la primera parte....

[Nota: Si tú estás hasta los cojones de leer, imagina hasta donde estoy yo de escribir...] ;P

En próximas entregas:
- Haraz Mountains.
- Wadi Hadramut.
- Wadi Doan.
- Mukallah.
- Bir Ali.

A ver si consigo terminar los post antes de que se me acabe la beca.... O_o

03 agosto 2008

Ironías de la vida...


Julio de 2007:


Hace un calor infernal en Granada, son las 3 de la tarde y desde la ventana de mi casa veo la rotonda de Recogidas colapsada de coches, muchas familias comienzan sus vacaciones. Yo acabo de enterarme que mi destino será Arabia Saudí, estoy bastante decepcionado.

Ni me planteo la idea de irme. Con mucha pereza enciendo el ordenador y me pongo a cacharrear a ver si puedo distraerme. Con la tontería de que me gustan los mapas enciendo Google Earth para echar un vistazo a la zona, lo primero que me encuentro es un icono bastante llamativo en Yemen.

Pincho para ver su contenido y aparece esto...

...pienso para mi: "Joder, menuda mierda!!! La cantidad de gente colgada que hay por el mundo. Seguramente solo se pueda llegar a ese pueblo en helicóptero..."



Julio de 2008:


Foto tomada por mi el pasado 28 de julio en el pueblo de Hajarayn. Yemen.

Hace un año, habría apostado todo lo que tengo a que jamás me metería en un sitio así. Hoy, mientras me como una tostada de la que probablemente sea la mejor miel del mundo (miel de Wadi Doan), me doy cuenta de que ir a Hajarayn no es mucho más diferente de ir a Busquístar.

La barrera más alta y la distancia más abismal se encuentra dentro de nosotros, se llama:

Ignorancia