29 agosto 2008

.·.·.·. OMÁN .·.·.·. 6 - 15 agosto (Parte 3)

MASCATE - SUR - MASCATE

Esta es la segunda de las "escapaditas", pero como es una señora escapadita, la dividiré en tres trozos.

TRAMO A: Mascate - Salmah plateau

Esta vez venía con la lección aprendida, así que me fui al Carrefour y me compré una cama plegable, una nevera portátil y comida como para 8.

La carretera Mascate - Sur, está aun en construcción, es una autovía muy parecida a la autovía de la costa del sol, es decir, transcurre por la costa, pero por un terreno bastante escarpado, así que está cortada en muchos tramos, en los que hay que tomar desvíos. Lo más divertido es que algunos no están indicados, así que de pronto la carretera se acaba sin más... Es especialmente interesante cuando circulas de noche.

Debido a estas montañas, puedes encontrar muchas rutas interesantes, repletas de Wadis y caminos ideales para practicar Off Road.

Si hubiera ido en línea recta a Sur, habría tardado unas cuantas horas en llegar, pero lo interesante fue abandonar la carretera principal para meterme en esos Wadis.

Por falta de tiempo, no pude meter todas las rutas en el GPS, pero como tenía el libro pues probé suerte en Wadi Dayqah, evidentemente terminé perdido.

Las primeras indicaciones fueron sencillas, así que pude seguir el camino sin problema.

Atentos a las cabras!! Parecen viejecicos tomando el fresco.

Pero me encontré con un imponderable. Estaban construyendo una presa y cambiaron el recorrido de todas las carreteras cercanas. Así que me encontré ante una barrera... Curiosa la forma de llamar a la seguridad...

...vamos, lo mismito que en Arabia, donde ya llevamos 50 muertos en la construcción solo por golpes de calor, aunque el gobierno Saudí no lo reconozca.

Me bajé del coche para preguntarle al guarda de la barrera como llegar al pueblo que estaba buscando. Un Sr. indio, con sus característicos movimientos de cabeza, sonrisa perpetua y alergia a reconocer su ignorancia, me indicó que el pueblo "había desaparecido". Toma ya!!! Que estaban construyendo una presa y que todo se iba a inundar.

Hace un par de meses habría dado la vuelta y me habría largado por donde vine, pero estaba claro, el indio mentía como un indio, no le culpo, lo lleva en los genes, pero como buen occidental, ejerzo mi derecho a cagarme en sus muertos.

Me retiré un poco y encontré la forma de burlar la seguridad, hasta que me encontré en mitad de la obra...

...y rodeado de camiones de millones de toneladas que me dejaron el coche cubierto de una capa de barro de 5 cm.

Después de una hora dando vueltas, encontré una salida que llevaba al pueblo. Demostrado, el indio mentía.

Al alejarme de la presa pasé por un desierto que era mitad negro y mitad rojo.

A un lado de la carretera había tierra roja y al otro un montón de piedras de origen metálico, que al oxidarse se habían quedado negras.

Por fin llegué al pueblo de As Suwayh.

Que está repleto de pozas y trampolines naturales...

...y burros.

Por fin encontré algo de agua.

...aunque no demasiada. Me di un bañito para combatir la temperatura y la humedad y me preparé un par de bocatas de pollo, pavo, queso y tomate. Como un señor!!! Pero la tranquilidad me duró poco.

Fui víctima del ataque de las avispas asesinas. Que me hicieron levantar el campamento y dieron buena cuenta del pollo y el pavo.

Es que no es para andarse con tonterías, esta especie de avispa solo habita en Omán y se la conoce como la avispa-rinoceronte, con su más de metro y medio de envergadura ha azotado esta región durante siglos, mermando la población de las localidades cercanas. Es costumbre que se ofrezca al primer bebé nacido durante Ramadan como ofrenda-sacrificio para tener contentas a las avispas.

Para volver al coche sin perderme, seguí el Falach que se dirige al pueblo.

Algunos están reconstruidos.


Pero otros pueden llegar a tener unos 2.000 años. Bueno, pues incluso siguiendo la ruta y todo, me encontré en mitad de un huerto del que no había forma humana de salir.

Por suerte me encontré con un agricultor muy majo y su señora, que estaban ahí haciendo cosas de agricultores. El tío, cuando me vio la cara de pardo que traía se levantó y apenas sin mediar palabra me agarró de la mano para mostrarme el camino.

Yo estaba hecho una mierda, sudado y apenas podía dar un paso. El colega iba descalzo y se movía por aquel sitio como si fuera el salón de su casa.

Por fin llegué al pueblo. Entre que me cambiaba de camiseta y me preparaba para enganchar otra vez el camino de vuelta a la costa, una señora se acercó al pozo a por agua. Así que le ofrecí unas oreo y charlamos un rato, bueno, algo breve porque apenas si me entendía, pero parece que las oreo le gustaron, porque se comió paquete y medio (de oreo, me refiero).

De nuevo en la costa continué dirección Sur, pero en el libro mencionaban que había una sima cercana. Cuando llegué ya estaba anocheciendo.

Está rodeada por un recinto a modo de parque, con sus palmeritas, mesas para comer...

...y un poco más adelante te encuentras con esta maravilla. Dibab Sink Hole. Los más aventureros saltan desde lo alto, una caída de más de 20 metros!! Pero no hay problema con tocar el fondo, según dicen, han intentado explorar la cavidad sin llegar hasta la base, es más, está repleta de cavidades.

La verdad es que da un poco de grima meterse en el agua, y más siendo de noche. Además, los pececillos que había empezaron a morderme en las heridas de las picaduras de mosquito...

Siendo ya noche cerrada, aun no tenía ni idea de donde iba a dormir. No había ni un solo hotel hasta llegar a Sur, tampoco había campings.

Conforme salí del agujero me vino todo el bochorno del calor y la humedad, así que pensé: "Que coño, esta noche duermo fresquito", y me volví a meter en la montaña, hacia la meseta de Salmah.


TRAMO B: Salmah plateau - Sur - Ras Al Jinz

Dormir fresquito!!! Que gran idea... O no.

La carretera de Salmah te lleva de los 150 metros a los 1.300 metros en menos de 5 Km (en línea recta), lo que se traduce en: curvas, pendientes, pendientes encorvadas y curvas enpendientadas; y la carretera no es... bueno, por no ser, no es ni carretera, es un camino de cabras ancho, con cemento en algunos cachos. Si a todo eso le sumamos que ya era de noche,el espectáculo está garantizado. O nunca se sabe, dicen que la ignorancia es la felicidad, tal vez me atreví a subir, porque gracias a la oscuridad no veía los barrancos.

En cualquier caso se consiguió el objetivo, al llegar a la cima tan solo hay 21 graditos y sopla un viento cojonudo que evita que haya mosquitos, así que cené un poquito y a la cama, bueno, a la camilla...

Es la primera vez que duermo completamente solo (en un curso de supervivencia que hicimos, dormimos solos en el campo, pero sabías que a menos de 15 metros tenías a alguien), así que me costó un poquito cerrar el ojo, coño, hasta eché de menos tener cerca a los pakis y sus incubadoras... Pero por otra parte, menudo espectáculo!! Es sensacional tener el cielo a tus pies.

Antes de las 5 de la mañana ya comienza a clarear. La noche no ha sido demasiado mala, al final pasé hasta frío, pero lo peor fue cuando cesó el viento, los mosquitos volvieron a hacer de las suyas.

Cuando me acosté, no tenía ni idea de lo que había a mi alrrededor. Esto fue lo que me encontré al amanecer.

Nada...

Una llanura completamente desierta...

Después de recoger el campamento (bueno, vale, la camilla y la toalla), desayunar (como un señor) y en fin, lo típico, enganché otra vez el coche. Tenía que atravesar toda la meseta para volver a (re)encontrar la carretera.

En el camino me encontré un par de pueblos de cabreros. También pasé por la entrada de una cueva que indicaba el libro, según dice, en su interior caben 4 aviones tipo 747, pero para variar, instalaron un campamento militar, así que no pude pasar. De todas formas no llevaba equipo, así que no me habría arriesgado, o sí?

En el punto más alto de la meseta se puede ver toda la carretera como si fuera un dragón gigante serpenteando por la llanura.

Las llanuras son geniales, porque puedes darle caña al coche, algunos tramos son dignos de un rallye.

Y después a volver a bajar. Es una lástima que no pueda comparar las vistas de la subida y las de la bajada, pero puedo asegurar que la bajada es igual de acojonante.

Curvas de 180º. Para el que sea de Granada, podría hacer una comparación con "la hermita de los ¿siete? Juanes" (nunca me acuerdo si son tres o siete). Bueno, pues es como las curvas de la hermita, pero... que coño, no tienen nada que ver, las curvas de la hermita son una autovía comparado con esto.

Hasta que por fin llegas a la línea de la costa... Por desgracia, ese día hacía bastante bruma...

...y no se vió bien la línea de la costa hasta estar prácticamente encima de ella.

Como me puse en marcha tan temprano, resultó que me encontré otra vez en la costa muy pronto, así que antes de encarar definitivamente hacia Sur, decidí hacer la última incursión en la montaña.

Wadi Tiwi: Según decía el libro, este sitio tenía las carreteras de Off Road más icomplicadas e inaccesibles.

Yo me quedo más bien con las vistas. Preciosos ríos y lagos.

Lo que más me gustó fueron las zonas de "jungla", bueno...

..realmente no eran una jungla, pero a veces te daba la sensación de estar rodeado de charlies.


Yo no se si será porque ya llevaba 4 días metido dentro de un coche o porque ya me había recorrido los caminos más chungos y polvorientos, pero el caso es que tampoco me impresinó tanto. Hasta que llegué a Mibam, un pueblo que está justo al lado de una pared vertical de unos 500 metros y un barranco que prácticamente se les viene encima. Estaban arreglando la carretera por desprendimientos y pasé por un sitio que era más estrecho que el ancho del coche, así que me pusieron un par de piedras para apuntalar... En fin, pa habernos matao. Es acojonante como vive esta gente, están acostumbrados a pasar por ahí todos los días y no le dan mayor importancia, a mi se me pusieron de corbata.

De vuelta a la costa, por fin llegué a Sur. Dios que calor!!!! Nada más salir del coche parecía una lata de coca cola recién sacada del frigo, tenía los brazos llenos de burbujitas de agua, bueno, de sudor.

La parte antigua de Sur parecía sacada de un cuento de piratas. Con las barcas de pesca...

...el faro...

... la bagía con los barcos y el castillo...

...y este bicho, que me hizo coña y le tiré una foto.

Comí en Sur, preparé la ruta para el día siguiente y me fui a Ras Al Jinz, que es dónde me iba a quedar a domir, y como es un complejo, pues quería llegar temprano para asegurarme que tendría un sitio donde dormir.

TRAMO C: Ras Al Jinz - Mascate y se acabó

Ras al jinz es una reserva natural de tortugas verdes. Están construyendo un complejo para atraer el turismo, pero aun no lo han abierto. Por ahora, por 4 riales (7 y pico euros), te dejan dormir en una especia de kioscos (pero tú tienes que llevar tu saco, cama o lo que sea). El precio incluye una visita nocturna a la playa para ver la puesta de huevos y una visita diurna para verlos eclosionar.

La playa de Ras Al Jinz me recordó mucho a Bir Ali en Yemen, pero de arena más oscura.

Es curioso como poco a poco me ha cambiado la forma de ver las cosas. Hace unos meses se me habrían caído los huevos al suelo de ver una playa como esta, ahora no deja de impresionarme, pero hasta me parece pequeña.

En uno de los extremos de la playa hay como un acantilado formado por arena compacta y sal.

Tan compacta, tan compacta que se puede subir con el coche sin problema, pero por debajo está llena de agujeros.

Por fin llegó la noche y nos acercamos a ver a las tortugas. Me partía con el guía, "Ali", porque sabía algo de italiano, pero era Árabe, hablando italiano con acento inglés... Un show!! Esa noche pude hablar con un grupo de italianos que estaban haciendo el mismo recorrido que yo, pero en sentido inverso.

Aquí están las protagonistas. Las tortugas verdes. Con más de 100 kilos de peso y alguna pueden llegar a tener 150 años. Cuando son bebés viajan a distancias tan alejadas como Australia, y cuando se hacen mayores vuelven ¡¡a la misma playa!! para criar... ¿Cómo se acordarán de donde está? A ver, es como si te dicen a tí: ¿sabría usted volver al quirófano en el que le trajeron al mundo???

Pero si no me acuerdo de lo que comí ayer!!! Coño, como me voy a acordar, si no comí, porque estamos en el puto Ramadan!!!!

Por desagracia me quedé dormido y no pude ver a las tortugas surgiendo debajo de la arena y correteando hasta el rompeolas. Pero tengo excusa. Por la noche hacía un viento de cojones, así que me metí un poco tierra adentro para refugiarme, cuando estaba dormido me despertó un resoplido un la cara, resulta que un camello macho solitario y curioso, paareció de la nada y me confundió con un arbusto y empezó a mordisquearme la toalla. Dios que bicho más grande!! Luego desapareció entre las dunas. Creo que se asustó él más que yo. Imagina que te estás comiendo una lechuga y empieza a hablarte...

Cuando vi la luz del sol quería morirme, así que me di media vuelta y me levanté a las tantas. A las 10:00 +/- me preparé para la última etapa.

El desierto.

En cuanto te retiras de la línea de la costa o de las montañas, te encuentras con esto...

Gran parte de la superficie de Omán, es desierto. El desierto de Rub Al Jali (literalemente "lugar vacío"), el desierto de dunas más grande del mundo. Es compartido por Omán con Arabia, Emiratos y Yemen. En total tiene 650.000 Km cuadrados, 150.000 Km cuadrados mayor que la superficie de España.

Pues eso, un sitio grande de cojones. Aquí, el gancho de las inmobiliarias es "Su casa en un lugar espacioso y soleado"...

La recta de la foto anterior tiene unos 150 Km de largo.

Recuerdo que cuando tenía 11 años ponían en la tele un anuncio de Citroen, y se veía un coche a toda velocidad recorriendo el desierto. Ya puedo tachar una cosa de la "lista de cosas por hacer".

Pero en cuanto te sales del carril, te encuentras con dunas de arena por las que el coche no puede avanzar. Aunque suene raro, prefiero el calor del desierto, puedes estar a 50 o 55 grados sin demasiado problema, la cuestión es taparse, que no te de el sol directamente en la piel. La ventaja es que en un clima tan seco, apenas sudas, porque no hay humedad, así que la sensación no es tan sofocante como en la costa.

Y en medio de la nada, aparecen los camellos...

...de dónde vendrán? A dónde pretenden llegar? Admiro su paciencia y su forma de existencia. Se conforman con nada y tienen la sangre de horchata. Supongo que en otra vida fui camello y aun me queda algo.


Cuando por fin llegué a... ninguna parte me di la vuelta. Bueno, realmente volví cuando me di cuenta de que estaba solo y no había nada más que arena y camellos en 50 km a la redonda.

De vuelta a Mascate me iba dando tortazos para no quedarme dormido, así que no me quedó otra que para a echar una siesta.

Ya solo quedaba Salalah...

.·.·.·. OMÁN .·.·.·. 6 - 15 agosto (Parte 2)

HAJAR MOUNTAINS - JABAL SHAMS

Esta es la primera de las 3 "escapaditas".

Como no podía ser de otra manera, lo primero que busqué en Omán, fue el pico más alto. Yabal Shams (el monte del sol), con sus 3.000 metros no estaba demasiado lejos de Mascate, además tiene muchas rutas de trecking bastante interesantes.

Ese día me levanté tarde, por motivos obvios. Pero bueno, no había ningún horario que cumplir, estaba de vacaciones, así que con calma. Puse rumbo a Nizwa, famoso por su castillo con la torre redonda, el zoco,... Llegué más o menos a las 13:00 y me pilló el rezo y con unos 40 y pico grados, así que me tuve que esperar dentro del coche a que terminara para poder echar un vistazo, comprar algo de comida y agua.

Conforme me iba acercando a la montaña, el cielo se cerró y empezaron a caer chuzos de punta. A 1000 metros ya se podía respirar, así que paré en el pueblo de Misfat para ver lo que me encontraba. Misfat es un pueblo-mirador, situado en lo alto de una colina, se ve todo el valle de Alhamra.

[Alhambra: Supongo que a los granadinos nos suena de algo este nombre. Realmente se escribe Al Hamra (الحمراء), se pronuncia "Aljamra" y significa "La roja". Soy consciente que después de este comentario, el sector más conservador de mis lectores realizará múltiples críticas, pero insisto, esto no tiene ningún mensaje político oculto.]

Aquí un cabrero de Misfat echando un descansito. Me parece que es miembro del hogar pensionista, bueno, realmente es el hogar del pensionista al completo.

Después de Misfat y Alhamra, continué hacia Yabal Shams. Antes de llegar a la cima hay un desvío que conduce al "Cañón del colorado de Omán".

Pues eso, una garganta con paredes casi verticales con unas caídas de vértigo, algunas llegan a los 1.000 metros. Justo antes de llegar a la garganta, hay como tres casas mal puestas donde viven un par de familias de omaníes que se dedican a venderle chorradas a los turistas.

Nada más llegar se me acerca un viejo de unos 150 años, completamente descalzo, con muñones en vez de dedos y con cara de desesperación. Me empieza a tocar en el cristal del coche, yo bajo la ventanilla y empieza a zurrarme con el bastón, pero vamos, sin hacerme daño. Total, que le digo: "Mata turid? Mata Turid? Ibn Sharmuta!!!" ("Que quieres? Qué quieres? So hijo puta!!!"), bueno, lo de hijo puta solo lo pensé.

El colega empieza a echarse las manos en las orejas y en la boca, depués de varias gesticulaciones y con el corazón en la boca por el sobresalto, llegué a la conclusión de que era sordo-mudo y que tenía más hambre que el perro del afilador, así que saqué una bolsa con algo de comida y el tío la agarró y salió corriendo, pero en el intento se le abre la bolsa y se le cae una manzana al suelo y rueda por debajo del coche. El viejo se agacha a cogerla, yo abro la puerta pa echarle una mano, con tan mala suerte que le arreo un portazo en la cabeza. El viejo rueda por el suelo, me mira, pero no habla (coño, claro, es mudo), pero tiene más hambre que daño, así que mientras yo intento asistirlo, alarga la mano por entre mis piernas y agarra la manzana caída. Como veo que el viejo reacciona sin mayor problema, cierro el coche y procuro abandonar la escena lo más rápidamente posible.

Lo más surrealista de todo es que el resto de la familia observaba el espectáculo unos 20 metros más adelante y justo cuando paso por su lado (es que no tenía más huevos que pasar por allí) en vez de recriminarme o preocuparse por el estado del abuelo, abren todos sus puestecillos ofreciéndome pulseras, colgantes y leche de cabra recién ordeñada...

Sin comentarios...

Lo mejor para recuperarse del trance es darse un paseo, así que me puse a andar por un sendero que no existía... Bueno, realmente si existe, pero cuando echas la vista atrás para ver por donde has venido, solo ves una pared vertical... y piensas: "¿Por ahí he pasado yo? Joder, que grandes que los tengo!!"

El camino está sembrado de cabras-perro. Yo no se si son churras o merinas, pero tienen más pelo que un oso.

Otra cosa curiosa es los montoncitos de piedra que los excursionistas van incrementando poco a poco.

La vista, el viento, la temperatura, todo es tan perfecto que tienes la sensación de estar volando, así que me quedé a ver la puesta de sol junto a los majestuosos montones de piedra.

Lo dicho, aunque parezca mentira, ahí hay un camino.

Después del paseito volví al coche (esta vez el viejo había desaparecido) y enganché la carretera hacia la cumbre de yabal Shams. En la carretera había unos campings cojonudos, con jaimas, luz, agua, todo muy bien preparado. A los pocos kilómetros me encuentro con un control militar, me paran y les pregunto: "A la cumbre?" - "En la cumbre hay un radar militar y no está permitido el acceso a los civiles" O_o menudo chasco!!! Cuando me voy a ir me pregunta el militar:

- "De dónde eres?"
- "De España"
- "Y vienes solo?"
- "Sí"
- "Pero, sin amigos?"
- "Sí!"
- "Pero, sin familia?"
- "Que sí cojones!"
- "Pero como que vienes completamente solo?"
- "Porque tu madre no quiso acompañarme!!"

...y dejó de hacer preguntas. Al menos así es como lo recuerdo yo.

Bien, ahora tenía dos opciones, volver por donde había venido, para pasar la noche en los súper campings, o seguir adelante e intentar acampar en un llano que tenía marcado en el GPS, pero que no había visto, ni siquiera sabía si existía.

Evidentemente seguí adelante (craso error). A los pocos kilómetros, la carretera se complica, es noche cerrada pero poco a poco consigo llegar al "camping", en el libro ponía que era una explanada, pero allí había unos edificios un poco raros. No vi absolutamente a nadie, pero los edificios están abiertos, me acerco a uno de ellos, pongo las largas y me bajo con una linterna. Me acerco, miro a mi alrrededor, me vuelvo a acercar un poquito... y cuando estoy a punto de entrar me hablan por un lateral en árabe, pero no veo a nadie, me vuelven a hablar, enfoco al punto a donde sale la voz y veo como una especie de incubadora del tamaño de una persona adulta, me giro y veo otra y otra, otra más, estoy completamente rodeado de incubadoras gigantes y dentro hay gente!!!!

Ostia puta que salto más grande que pegué!!!

Al rato reacciono: coño, no son incubadoras, son mosquiteras!!! Pues eso, estaban llenas de pakis dormitando, le pregunto al que me ha hablado que si le importa que me quede a dormir allí y me dice que no pasa nada, o al menos eso es lo que yo quise entender, de camino al coche veo todo sembrado de incubadoras, parecía una escena de Stephen King, Dios que acojone!!!

Total que vuelvo al coche, aparco en un llano y me predispongo a pasar la noche.

En el suelo no iba a dormir, vaya a que me comiera un lagarto de la montaña, dentro del coche hacía mucho calor, así que solo me quedó la opción de subirme al techo del coche. Menuda escena más idílica, yo tumbado y todo el cielo plagado de estrellas... el romance duró poco.

El techo de un Nissan Patrol es cómodo los primeros quince minutos, luego se te clavan todos los huesos, cuando por fin encuentro la posturita, comienza el ataque: primero en los tobillos, luego en las muñecas, y por último en las orejas, millones de mosquitos me estaban devorando, me pongo los vaqueros, la sudadera y utilizo el gutra a modo de mosquitera, pero el zumbido en los oídos es ensordecedor. Finalmente me tengo que meter dentro del coche.

El calor es insoportable, pero si abro las ventanas estoy perdido, al final se me ocurre abrir las ventanas y poner en una el gutra y en la otra la bandera de España (es que si solo habría una, era como si nada, porque no había corriente de aire). Me hice un sitio entre la palanca de la tracción, el freno de mano y el asiento de atrás y pude dar un par de cabezadas.

Son las cinco de la mañana, por fin sale el sol y me encuentro con esta escena. Esas son las "incubadoras"... Sí, sí, de día no acojonan, pero de noche y sin esperártelas...

Amanece en la granja de "Pakimobil", salgo, me lavo con las toallitas, consigo recolocarme los huesos y contabilizo los daños de la masacre. Más de 20 picaduras que no se me quitaron hasta el fin de semana pasado (3 semanas más tarde).

Como no aprendo, se me ocurre acercarme a hablar con los pakis, que estaban preparando el desayuno, entonces surgió la feliz idea de compartir la comida, yo puse de mi parte los croissants, las galletas, el pavo, el zumo, las naranjas y ellos me dieron una tortita y un vaso de té. De puta madre!!!

Vamos que me vendí barato, me quedé solo con el agua. No obstante, fue una experiencia desayunar en la cutre-choza, además, todos parecían bastante contentos... Claro, no te jode, se habían comido todas mis provisiones para 72 horas.

Otra vez en marcha. Queda mucho camino (y jodido) hasta llegar a Mascate.

En ocasiones cruzo pueblos que consisten en no más de cuatro casas y un poste de la luz.

De pronto la carretera deja de ser, y se convierte en una pendiente de grava que resbala, sin quitamiedos y con unas caídas bastante... Estoy muerto de sueño, apenas si he podido descansar, pero ya no hay más cojones, tengo que seguir adelante, volver por el mismo camino significaría llegar a Mascate demasiado tarde.

La cosa empieza a ponerse realmente fea, tengo que ponerle la reductora al coche y en algunos tramos no puedo usar el freno porque perdería el control. Para más ánimos me encuentro con esto. Un camión estampado.

Pero el coche responde sin problemas y pronto la cosa mejora. Es acojonante lo que tira el cacharro ese. De verdad, no me creo que haya subido por los sitios por donde lo he metido.

Toda la montaña está recorrida por Falach (Falaj), sistemas de irrigación que llevan el agua de las cumbres hasta las albercas en los pueblos. Fue introducido en Omán por los persas, que ya lo utilizaban en el 800 a.C.

La carretera serpentea por la montaña pasando por varios pueblecitos como Jat, Balad Sayt y Az Zamah, dónde está Wadi Bani Auf.

Paré para estirar las piernas.

Esto se supone que es un riachuelo, pero en estas fechas no hay mucho agua.

Tan solo un par de pocillas.

Pero al menos hacía fresquito.

Finalmente encontré el curso del Wadi y todo se hizo mucho más fácil. Ya era cuestión de seguir adelante hasta dar con la carretera general. Había cruzado todas las Hajar Mountains de sur a norte.

Atentos al cartelito: "Dahboot 11.500 Km"!!! Supongo que se referiría a 11,5 Km, a menos que la ciudad esa de Dahboot esté en Canadá, Estados Unidos o Brasil. Me quedé con las ganas de pintar uno con "Granada - 6.000 Km".

Por fin llegué a la carretera de Mascate, pero antes me pasé por la playa de As Suadi.


Pa echar una siesta y reponer fuerzas.

Luego hotelito, con una cama blanda, sin mosquitos, con aire acondicionado y comida!!! Y sin incubadoras!!!! Que lujazo!!!

26 agosto 2008

Reextraviar

Un año más tarde. Sigo sin saber a dónde voy...

...pero al menos, procuro disfrutar del viaje.

25 agosto 2008

.·.·.·. OMÁN .·.·.·. 6 - 15 agosto (Parte 1)

El sultanato de Omán, más de 212.000 Km2 de país (menos de la mitad que España) lleno de aventuras y según comentan algunos, la patria de Simbad el Marino.

Un país en pleno desarrollo gracias al empujón del petróleo y al empujón (por favor, abstenerse de hacer chistes) del actual dirigente, el Sultán Qabús Bin Said.

Hace unos 60 años, solo tenía un par de carreteras, 10km de asfalto, ni un hotel, un solo hospital con 23 camas, tres escuelas, estaba prohibido el fútbol, usar paraguas o gafas de sol y las puertas de la ciudad se cerraban al anochecer.

Hoy en día es un referente turístico en la zona y un ejemplo de nación trabajadora que ha llegado a obtener este status con mucho esfuerzo.

Aunque más que por todo lo anterior, a mi me llamaba la atención la oportunidad de recorrer todo ese basto territorio "a mi aire", cosa que por un motivo u otro, no pude realizar en todos los anteriores destinos.

Primero, agradecimientos a un buen amigo, Fernando, que me prestó este libro y que me permitió sacar el 80% del itinerario.

Así que, una vez más y en mi línea de freak de los mapas, me recorrí el país de cabo a rabo, trazando todas las rutas que aparecían en el libro para poder exportarlas al GPS, al principio pensé que sería innecesario, porque las indicaciones del libro son bastante detalladas, pero una vez sobre el terreno, agradecí todas las horas de trabajo.

Como todo buen comienzo de viaje, la foto prefacio en el aeropuerto. Como en Yemen, me tocó otra vez ir solito. A ver, que quede claro, odio viajar solo, me parece triste y aburrido, y no hay nada mejor que la compañía en un viaje, para luego comentar las anécdotas, que es lo que realmente queda, pero:

1.- Me putearon con el visado. Para venir a Arabia nos conceden un pasaporte de servicio, pero como es solo para disfrutarlo durante el período de beca, caduca el 30 de noviembre. Eso quiere decir que el 30 de mayo, se acaba el choyo, ya que cualquier país pone como requisito (entre otros) para poder entrar, tener un pasaporte con validez mayor a 6 meses. Así que a partir del 30 de mayo solo puedes visitar moruneces o Europa (a menos que tengas suerte, o te renueven el pasaporte, o follones que hay que organizar...). Realmente, mi intención era irme a un destino sexual en el lejano oriente.

2.- Durante la beca, por necesidades del servicio, (Dios, como odio esa expresión), he tenido que currar en fin de semana, así que a última hora me he juntado con unos días que mis compañeros no tenían. Por lo tanto, o me iba solo o me quedaba en Riad [que bonita eres].

A la hora de planear el viaje hice una división por "zonas climáticas", por así decirlo:

- Montaña.
- Costa.
- Wadi.
- Desierto.
- Monzón.

E intenté tener un poquito de todo.

Así que los objetivos fueron: (a parte de Mascate, la capital).

- Montañas Hayar.
- Carretera Mascate - Sur.
- Las arenas de Wajiba.
- Salalah.


Para ir a Mascate, me pillé un vuelo con Air Arabia, que salen más baratos, pero que hacen escala en Sharjah (emiratos), por un pequeño fallo de coordinación con el becario de Dubai, me quedé tirado una noche entera en el aeropuerto de Sharjah, así que me hice fuerte en el McDonald's, pero después del tercer Sundae, el sueño pudo conmigo...

...así que me fui a echar una siesta con los pakis, total, tampoco resaltaba tanto.

Atentos al "Sr. Topito"... Más que sentarse, estaba encajado. Ojo a la marca del sol en la muñeca... ¿Estaremos ante el hombre más feo de Oriente Medio..? Bueno, más feo no lo se, pero más... como decirlo... "concentrado", seguro.
No se que cojones pasa en emiratos, pero siempre que paso por aquí, me encuentro con alguna perlita de estas.

A la mañana siguiente me planté en Mascate. La capital, no es muy grande, tan solo hay unas 900.000 personas (Granada tiene más de 300.000), pero es como un jardín. A ver, hay que tener en cuenta que acababa de volver de Yemen, de ver gente tirada por los suelos vistiendo harapos y todo comidísimo de mierda. Y me encuentro con esto...

Zonas ajardinadas donde la gente pasea y se tumba al "fresco", (35º y 95% de humedad).

Monumentos por todas partes...

...buenas infraestructuras...


Y la zona del palacio es para quitarse el sombrero.


Con razón dicen lo de Simbad el marino, es que todo parece sacado de un cuento.


Y unas playas de arena finita y de agua cristalina.

Hasta en los pueblos más pequeñitos, apenas había basura.

Incluso el zoco da gusto verlo. La galería principal está forrada por completo de madera. Vamos lo mismo que el puto Jan Al Jalili de Cairo.

En fin, esta foto lo dice todo. Es el primer país moruno en el que veo una máquina de zona azul y encima funciona con energía solar!!!! Como dato curioso, justo después de aparcar se me acerca un bangladesito y me dice "Sir, tiene que poner el ticket de la hora, sir", después de cagarme en todo, voy pongo el ticket de la hora y cuando vuelvo me dice: "Sir, le limpio el coche, sir?" - "No, no me limpies el coche, mañana lo voy a entregar de vuelta, que lo limpien los del alquiler" - "vale Sir, pero tenga cuidado, que el coche está muy sucio" - "Cuidado, por?" - "Porque le van a poner una multa"...

A mi se me salieron los ojos, hasta donde habían llegado los Bangladesitos por conseguir hacer negocio, hasta decir, que me multarían por guarro... Total que me fui jurando en hebreo.

Al día siguiente, hablando con un colega de la embajada me comenta: "Joder, menos mal que entregas el coche dentro de un rato, porque si no, te habrían cascado una multa...".
Sin comentarios... No se, en Granada, como mucho, te ganas un "Lávalo guarro".

Otra cosa curiosa. Hay un montón de peña haciendo deporte por todas partes. Según he leído por ahí, el Sultan está haciendo un gran esfuerzo por implantar hábitos saludables entre la población...

En fin, que Omán (y más concretamente, Mascate) es una perita.

Bueno, después de aterrizar, lo primero que hice fue buscar un coche. En la Lonely decía que cerca de una rotonda (la rotonda de Ruwi) había una montón de tiendas de alquiler. bastante baratas Para variar, la información estaba obsoleta, así que con: la mochila de 20Kg, el portatil y la mochila pequeña, me recorrí cosa así de 5 Km a las 12 del medio día y cayendo la de Dios es Cristo. Después de tanto andar y después de ser engañado varias veces por los indios (que los muy hijos de puta no saben decir, "no, no tengo ni puta idea de donde está lo que buscas" y en vez de eso, te mandan a un sitio aleatorio), me harté y me metí en una agencia de viajes. Ellos se pusieron en contacto con una agencia de alquiler y vinieron a recogerme.

Al final me ofertaron lo mismo que en el aeropuerto y con el mismo precio (+/-). Un Nissan Patrol. Toma ya!!! Mucho coche pa una persona, pensé yo... Menos mal que me dieron este coche, si no... no tengo cojones de salir de más de un sitio donde me metí.

En fin, que ya con coche (que me sentía yo como la Guardia Civil), con hotel y con todo, pues me fui por ahí...

...me puse de coronitas para festejarlo y a dormirla hasta el día siguiente.

23 agosto 2008

.·.·.·. YEMEN .·.·.·. 23 julio - 2 agosto (Parte 5)

Mukallah

Por fin llegamos a la costa!

Mukallah es la capital de Hadramut. Es una ciudad bastante grande, moderna y... sucia. Si te das un paseo por el corniche puedes ver montones de basura que se acumulan en las esquinas y en algunos puntos, el olor se hace insoportable por el agua en putrefacción acumulada.

Lo dicho, a este país le hace falta una inyección fuerte de dinero.

Es curioso, porque hablando con Mutya y Norma, me comentaban que a ellas no les parecía tan mal la cosa, decían: "Tenías que haber visto la de mierda que hay en Afganistan...". Después de la primera noche, sus comentarios sobre Mukallah se tornaron un poco más radicales, cuando un camarero se dedicó a observar a Norma en el servicio a través de un agujerito que había en la puerta.

Por la mañana nos acercamos al mercado del pescado y al mercado de la fruta.

Aquí nos dimos cuenta de la cantidad de somalíes que hay en Yemen.

Prácticamente el 50% de la gente que veíamos era africana.

El mercado de la fruta era más interesante. Por primera vez vi a una mujer trabajando de cara al público, y con lo de "cara al público" me refiero también a que llevaba la cara descubierta.

Nos hicimos con algo de fruta para el viaje a Bir Ali...


...y conocimos al abuelo de Simbad "El Marino".


Bir Ali

Y por fin llegamos a Bir Ali. A ver, como describir Bir Ali. Hay que juntar:

- La playa de arena más fina que jamás hayas visto.

- Las aguas más cristalinas, limpias y azules. Repletas de peces, cangrejos,... Y ni fría ni caliente, del tiempo, vamos.

- Puestas de sol impresionantes.

- Y absolutamente nadie.

Ahí lo tienes. Es como estar en una isla paradisiaca. Bueno también es cierto que habría estado mejor con un par de palmeras.

Los encargados de la playa, la repasan cada día de arriba abajo para que no haya nada de basura. Lo bueno (o lo malo, según se mire) es que no hay ningún hotel, hay que dormir en una especie de cabañas de barro y cañas. Bueno, nosotros nos acostamos al raso, en unas amacas que hay hechas de caña. A media noche nos despertamos y nos dimos una vuelta por la playa, la marea había bajado tanto, que el rompeolas se había desplazado unos 200 metros, todo el suelo de la playa estaba lleno de plancton y cuando pisabas la arena se iluminaba, así que al caminar dejabas una estela fluorescente.

A la mañana siguiente, volvimos a Mukallah, me despedí de Norma y Mutya, porque ellas se iban para Socotra. Cogí el avión de vuelta para Saná y un día después, de vuelta a Riad.

Y se acabó la aventura Yemení.

No importa el lugar de la tierra media en el que esté, lo lejos, lo arduo del terreno, lo cansado, desanimado o hundido, yo jamás dejaré de buscar...

...al hombre más feo de Oriente Medio. Y bueno, aquí tenemos a un hombre curioso cuanto menos, en lo negruzco y en las gafas, así que se ha ganado el título de hombre más feo de Yemen, que competirá en la batalla final.

Y así como dato curioso, solo me queda comentar que conocí al Constantino Romero de Yemen, pero no me atreví a pedirle un autógrafo.

.·.·.·. YEMEN .·.·.·. 23 julio - 2 agosto (Parte 4)

Wadi Doan

En vez de ir directamente de Shibam hacia la costa, atravesamos Wadi Doan.

Salimos por la mañana tempranito.

y esta vez si que llevábamos escolta, mi tocayo Yusuf. Un tipo bastante majo...

...pero con un sentido de la responsabilidad un tanto distorsionado. Vamos, que a quien se le ocurre prestarle un AK47 a un turista... Que mal rollo!! Luego nos dedicamos a dispararle a los palomos.

Por el camino nos encontramos a las mujeres del campo. Eso es algo que me ha llamado bastante la atención, la cantidad de mujeres que he visto currando y los poquitos hombres que trabajan.

Van todas vestidas con el gorrito típico, y con la habaya, por supuesto. Las fotos parecen un "robado" de la prensa rosa, pero es que ha habido casos de turistas apedreados al intentar conseguir una foto.

El primer pueblo en la ruta fue Al Hayarain.

Este es el primer pueblo al que le eché un ojo cuando me enteré que me traían al vergel coránico.

Es un pueblecito pequeño en lo alto de un risco.

Cuando los niños ven a turistas se les abalanzan pidiendo lápices o bolígrafos. Como ya me habían dicho algo antes de ir, pues me llevé una caja de lápices pa repartir...

Entre estos cuatro moros, hay uno que no es oriundo, adivina cual!

Bueno, pues en el pueblo más perdido de Yemen me encuentro con este percal. Una habitación entera llena de posters de jugadores de fútbol, entre ellos, como no, el Madrid y el Barça.

A parte de por los escorpiones, Hayarain es famoso por la miel, que según cuenta es la mejor del mundo.

La venden en unos cacharritos de metal con cera y todo. Y si compras más de cinco cacharritos, te regalan un kalashnikov.

Los árboles blanquecinos que se ven en el medio de la foto son de los que procede la miel.

Después de comer seguimos hasta Subayrah.

Resulta que un yemení de la zona emigró a Arabia y se convirtió en un próspero hombre de negocios, así que se dedicó a mejorar las infraestructuras de su pueblo pagándolo de su bolsillo, bueno también le dio por construir palacios horteras.

Como el palacio de jaila. Que es un estallido de color en mitad del desierto.

Daña un poco la vista, pero es curioso.

Después remontamos los desfiladeros y antes de dirigirnos por fin hacia la costa, nos pasamos por Jeid Al Yasil.

Donde están construyendo un pedazo de hotel que parece un espejismo.

Una vez cruzamos Wadi Doan y volvimos a la carretera principal, dejamos a Yusuf (el escolta).

Después el último achuchón y por fin en Mukallah.

19 agosto 2008

.·.·.·. YEMEN .·.·.·. 23 julio - 2 agosto (Parte 3)

WADI HADRAMAWT:

Tres días antes de viajar a Jadramut, nos informaron de que había explotado un coche bomba, me sugirieron cambiar la ruta e ir directamente a la costa, pero la verdad, es que si estoy en Yemen (me refiero a no solo un par de días) y no veo Shibam-Hadramawt es como si no hubiera estado en Yemen.

Wadi Jadramut está a más de 500 Km de Saná y desaconsejan viajar por carretera, así que me pillé un avión el sábado bien tempranito. La zona de Shibam, Seyun y Tarim está encajonada en un valle.

Es impresionante cuando el avión va aterrizando y ves como poco a poco te internas entre los desfiladeros. A mi me recordó mucho a las antiguas películas del oeste. ¿Alguien ha visto "El Álamo"..?

A la llegada al aeropuerto, me estaba esperando Ahmed, el chofer para esta zona, un tipo muy majo, pero algo nervioso. Desde el principio se empeñó en llamarme mister Yusi, por aquello de que en inglés, "Jose" se pronuncia más o menos así. Yo le intenté explicar que la "j" en español suena diferente, pero al quinto intento llegamos a un acuerdo, me llamaría "Yusuf" (y sin el mister, que suena mu chungo) y todos contentos.

Mi impresión es que en esta zona no hay mucho que ver, supongo que lo más interesante es Shibam. A ver, me refiero a que no es un destino como Giza, así que iba bastante relajado, a darme una vuelta, a ver que podía sacar de aquel sitio.

La primera ciudad que visité fue Tarim, que es famosa por tener una de las bibliotecas más antiguas y por albergar escuelas en las que se estudia el Islam.

Ahmed me llevó a una de esas escuelas y pasamos a echar un vistazo. Allí casi nadie habla inglés, así que trajeron a un alumno que había vivido algún tiempo en Londres. Yo no se si se creyeron que fui a pedir información para inscribirme, pero al ratillo tenía a mi alrededor al director de la escuela, a algo parecido al "jefe de estudios" y al "director espiritual", toma ya!!

Como me dieron un zumito y estaba reventado, me quedé hablando un buen rato (creo que más de una hora) con el muchacho de Londres, Ali. Me explicó todo el proceso de preparación para ser un "Iman". Estudiaban entre 4 y 6 años, tenían diferentes asignaturas, exámenes,... vamos, igual que una carrera. Dimos un paseo por la biblioteca y me enseñó los libros sobre Islam, vida de Mahoma, las personas relacionadas con Mahoma,... Hubo un momento en el que sentí que me estaban explicando el temario de Derecho. Sinceramente, es acojonante la cantidad de cosas que tienen que estudiar y lo peor de todo es QUE SE LAS SABEN DE MEMORIA!!!! Son capaces de recitar de carrerilla decenas de libros tochísimos... En fin, un motivo más para no convertirme.

Luego le pregunté lo típico, pues que si no le gustaba darse una vuelta, tomarse unas copas, ligar (no, no estoy de coña). Él me respondió que todas, absolutamente todas las necesidades que tenía eran cubiertas por el Islam. El caso es que no se si es por sabiduría o por ignorancia, pero el tío rezumaba alegría por los cuatro costados, solo hacía falta mirarlo a los ojos para saber que era feliz y era capaz de trasmitirlo.

Hablar con este chico, que tenía mi misma edad, que había conocido la sociedad occidental, pero que prefería elegir este camino, me chocó bastante. No quise entrar en cuestiones más personales como: "Cuando tengas mujer la taparás..." y cosas de ese estilo, pero al menos me dio un par de claves que dijeron mucho de él. Para empezar no me condenó al fuego eterno por no querer ser musulman (como Najil, el capullo de Saná) y otra cosa interesante fue que le di un consejo y en vez de tomárselo a mal (porque era algo claramente ofensivo a sus superiores) me dijo que en El Corán está escrito que hay que agradecer cuando alguien te da un consejo... No se, me pareció un chico con la mente bastante abierta (para lo que he podido ver por estos lares...).

Después del enriquecimiento interior un par de fotillos a los edificios emblemáticos. La mezquita, que con ese pedazo de alminar, le podría hacer sombra al Burj Dubai...

...y la tumba de Ajmed bin Aisa Al Muhayir, que no pude comprobar si me gustaba o no...

...porque la entrada solo estaba permitida a Musulmanes. Al igual que en todas las mezquitas del país. Otro punto negativo a sumar a la lista. Seguro que si en la Capilla Real pusieran un letrero de este estilo, tendríamos a todas las asociaciones del mundo protestando.

Después fuimos a echar una ojeada por Seyun, que es la ciudad más grande de la zona y tiene mucho movimiento...

El edificio más emblemático es el palacio del sultán, que lo han convertido en un museo. En fin, en el museo hay un par de cosas curiosas...

...pero lo mejor son las vistas de toda la ciudad.

Entre el madrugón y el trote, estaba reventado, así que a medio día me fui al hotel a echar una siesta, y que hotel!!! El Al juta (Al Hawta) Palace se sale.

Encaja con la definición de oasis. Un pedazo de jardín en mitaica del desierto.

Son varios edificios hechos completamente de adobe y paja. Según dicen, es el mejor hotel de Yemen. Y yo no lo pongo en duda, después de ver el Hilltown de Yemen y este, puedo decir que el Hilltown es como la casa del "13 rue del percebe".

Las habitaciones son un lujazo y más pensando que el siguiente hotel del escalafón tiene el baño compartido. La noche son 100 USD, que el día que pagué eran unos 67 EUR. No me parece excesivamente caro viendo los precios que se manejan hoy en día.

Después de la siesta tocó la joya de la corona. Shibam Hadramawt, también conocida como el "Manhatan del desierto". Es una ciudad que tiene edificios de hasta 8 plantas, bueno, vale, que no es para tanto. A ver, para ponernos en situación, las casas más antiguas datan del siglo XVI y todas están hechas de barro y paja. La impresión que tienes cuando la ves desde fuera es como si te teletransportases a un cachito de la gran vía de Madrid (bueno, más o menos).

El problema es cuando entras dentro. Está bastante descuidada, huele a corral y tan solo había un poco de actividad en la plaza de la entrada, y eso que viven unas 7.000 personas.

Una vez más, lo mejor fue la gente. Como el niño de la gallina, que se partía cuando le pregunté que si era su novia. No es ninguna tontería oiga, es que acaso no es famoso el sudanés que se caso con una cabra, y no penséis que es algo aislado o del tercer mundo, que en España también pasa.

Las niñas al principio, con el tema de las fotos tienen sus reticencias, pero luego se sueltan...

Bueno, para que no se diga que no he estado, que parece que todas las fotos las he sacado de postales.

Toda la paliza de viaje mereció la pena.


Para rematar nos fuimos a cenar a un garito del pueblo.

Lo dicho, será que no me he tenido que topar con ningún radical, pero a mi me pareció que toda la gente es súper maja y nadie nos miró mal, a lo sumo con curiosidad. En ningún momento me sentí en peligro o amenazado.

.·.·.·. YEMEN .·.·.·. 23 julio - 2 agosto (Parte 2)

MONTAÑAS HARAZ:

Justo el día que me iba de Yemen me encontré con un francés en un mafrach y hablamos cosa así de dos horas sobre una macro excursión que hizo por las montañas de Haraz durante 2 semanas, andando y durmiendo al raso. Me llamó mucho la atención, porque el colega era profesor de informática en un instituto en Paris, estaba casado y tenía 3 hijos, pero a pesar de todo, utilizaba 15 días (de sus tres meses de vacaciones, claro) para irse solo a Yemen a andar por el monte... Curioso.

No muy lejos de Saná están las "Haraz Mountains" que alcanzan los 3.000 metros sobre el nivel del mar. Hay dos carreteras principales que cruzan las montañas en dirección oeste, así que dividí la visita en zona norte y zona sur, siguiendo el rumbo de estas carreteras.

Zona norte

Mi intención era ver bastantes más pueblos, pero al final solo llegué a los tres más importantes. Zula, Shibam y Kaukabam.

Antes de adentrarnos en las montañas, visitamos el palacio del Imam Dar Al Jayar. Hay restos que indican que esta colina fue habitada desde la prehistoria, seguramente, debido a que hay un pozo de agua en el interior, lo que lo convertía en un punto fácil de defender y de abastecer.

En lo alto de la colina está el palacio del Imam. Es un súper caserón repleto de habitaciones, lo más curioso es que hay una habitación grande para el Imam y otras cuatro (también apañás) para cada una de las mujeres.

Pero lo mejor son las vistas desde la azotea. Todo cultivos de Qat, hasta donde alcanza la vista. Antes de largarnos a las montañas, mientras salíamos por la carretera del palacio, le pregunté al conductor: "Bueno, y si me da por meterme en un campo de Qat a coger hojas?". Me miró entre extrañado y escandalizado, y como no hablaba demasiado inglés, me respondió con tan sola una palabra, que me dejó clara cual era la situación: "Kalashnikov".

De camino a las montañas pasamos por el mercado, para que el conductor pillara algo de Qat, que solía masticar alegremente mientras conducía, después de comer. "Que tranquilidad". El mercado es un show, todo desordenado, un montón de ruido, basura acumulada por todos los rincones...

El primer pueblo en visitar fue Zula. Nada más llegar se me acercó un nativo que hablaba español bastante bien, se hacía llamar "Jordi", toma ya! Me hizo de guía por todo el pueblo...

...y al final de la visita me hizo pasar por su tienda, a ver si algo me interesaba. Total, que le compré un par de pañuelos y una pieza de cobre, que no puedo explicar muy bien lo que es (porque no lo sabía ni él) y que según me comentó no quedaban muchas, así que me la vendió a precio de oro. Algo así como 15.000 riales. (una pasta). Como no llevaba tanto dinero encima me dijo que no había problema, que luego se pasaba por mi hotel a cobrar el resto.

Después nos acercamos a Shibam. Más de lo mismo, un montón de ruido, caos y basura. Tras ver un par de cosas del pueblo...

...nos metimos en un restaurante a comer. El salón era una habitación bastante grande, con alfombras y cojines en el suelo. Como no podía ser de otra forma, un cuadro del presidente "Ali" presidía el comedor y en la otra esquina, una foto de la dueña.

Aquí están algunas de las exquisiteces Yemenitas. En en el resto de Arabia, todo el menú está muy influenciado por la dieta libanesa, es decir, kebabs, shawarmas, kabsa,... La dieta Yemení es bastante distinta a la del resto de la península, tal vez porque aquí hay menos dinero y los alimentos son más básicos o porque los libaneses no han querido desplazarse a una tierra tan pobre.

La mayoría de los platos están hechos a base de verdura. De izquierda a derecha.

- El plato pequeño eran patatas cocidas con una salsa de tomate.
- El plato de abajo eran verduras troceadas.
- El siguiente plato más grande era como unas gachas hechas a base de pan, yogurt, huevo y unas semillas.
- El plato pequeñito de arriba era un refritillo de verduras muy parecido al pisto, pero bastante más variado.
- También había ternera cocida y arroz.
- Y el plato grande de la derecha es un bizcocho con una capa de miel.
- En la foto no aparece, pero uno de los platos estrella es el "salta" que está hecho a base de una legumbre parecida a las lentejas, pero más menudas. Se dejan en agua toda la noche y al día siguiente se hacen en puchero de barro con un fuego muy fuerte. Tiene un sabor muy muy amargo y se lo comen haciendo sopas con el pan. Se supone que prepara el estómago para una posterior sesión de Qat.

Todo, absolutamente todo, buenísimo. Mi preferido, el plato de gachas con yogurt, huevo y semillas. Ojalá pudiera comer todos los días un poquito. El de la foto es Nabil, el conductor.

Al rato el salón se llenó de gente que vino a masticar Qat, claro, cuando vieron a un moro en vaqueros, se extrañaron y todo el mundo quería hacerse una foto conmigo.

Desde el fondo de Shibam se ve Kaukabam...

...y desde lo alto de Kaukabam se ve Shibam.

Kaukabam fue el último pueblo que vimos aquel día. Está encaramado en lo alto de una colina y tiene unas vistas impresionantes.

Pues bien, resulta que había un chaval con una carretilla vendiendo baratijas y me acerco a ver lo que lleva y me encuentro la pieza única y maravillosa que Jordi me había vendido anteriormente en Zula, así que le digo al niño por curiosidad: "Oye, esto por cuanto?" Y sin ni siquiera empezar a regatear me dice: "5.000", así que me mordí la lengua, maldije en varios idiomas y rechacé la oferta con una sonrisa... Encima, esa pieza era mucho más bonita y estaba mejor cuidada que la que yo había comprado. Si es que soy más desgraciao...

Hay un senderito que cruza la montaña desde lo alto de Kaukabam hasta Shibam, así que le pedí al conductor que me esperara abajo y yo me fui andando dando un paseico.

Cuando volvimos, nos pilló tormenta por la carretera, cuatro gotas, pero cuando llegamos a Saná, se había liado todo este pifostio.

Los drenajes no dieron de si y todo se inundó, hasta el punto en el que los coches eran arrastrados por la corriente de agua que bajaba de las montañas.

Por la noche vino Jordi al hotel a cobrar lo que le debía. jejeje, en fin, se la monté parda, le metí la pieza por el culo (que más tarde encontré en el zoco de Saná por 5.000) y le exigí que me devolviera el dinero. Me dijo que no llevaba la pasta encima, que me la traería el último día. Evidentemente nunca llegó a traérmela, así que a cambio me quedé con una Yambiya suya... Quedáis advertidos. Tened cuidado con Jordi de Zula, que una cosa es ganarse la vida e intentar rascar y otra cosa es cobrar más de 10 veces por el valor de algo, coño que ni en el Corte Inglés.

Zona Sur:

Esta carretera es mucho más escarpada e interesante. Es increíble ver como las bandadas de buitres y halcones revolotean, se pueden contar por decenas. Jamás he visto tanto buitre junto, bueno sí, en la piscina del compound cuando vienen las azafatas y los libaneses cargan sus iPods.


Algunos pueblos están tan integrados en el paisaje que parecen esculpidos en la roca en vez de hechos de piedra.

Además, siempre buscan la posición más "vertiginosa", supongo que es porque ofrece más protección. Todas las laderas están transformadas en forma de terraza, para poder cultivar, pero en ocasiones, ves una montaña entera convertida en terrazas y solo a base de poner una piedra encima de otra para construir una jardinera. Es una auténtica obra de ingeniería y tiene más merito aun, si piensas que algunas fueron construidas hace cientos de años.

Este es el pueblo de Al Jáhyara. Toda la montaña está repleta de higos chumbos (o balas turki, como los llaman allí). Luego son transportados a Saná y los venden en la calle en puestos ambulantes, te los pelan delante tuya. Buenísimos

Estos son Mohammed y Mohammed, que me hicieron de guías (para luego pasar por sus correspondientes tiendas, claro), pero esta vez no piqué... No, a parte, el chaval joven era to buena gente.

Se enrrolló bastante y hasta me enseñó con orgullo hasta la casa más "peligrosa" del pueblo.

Para variar, todo sembrado de Qat.

La parte "moderna" en los pueblos grandes de las montañas son todas iguales, un montón de coches, un caos de gente y de ruido y mierda amontonada por todas partes.

De camino a Jutaib, el último pueblo, nos encontramos con unos cuantos chavales que iban para allá, así que hicimos de autobús, como no cabían, pues los llevamos a lo Indiana Jones.

Y aquí está Jutaib (Al Khutayb), la joya de la corona desde mi punto de vista. Después de ver tanta mierda acumulada, llegas a un pueblo donde no hay ni un chicle en el suelo, todo está lleno de flores y hay hasta un parque!!! La explicación es que Jutaib es un lugar de peregrinación para una secta islámica conocida como los ismaelitas. Este sitio atrae peregrinos de hasta la India, que cuando llegan aquí dejan alguna que otra propina. Así tienen el pueblo, como un palmito. Como se nota que donde hay dinero...

En lo alto de la colina hay una hermita, digo... mezquita, pero después del palizón de subir los 150 peldaños, nos quedamos con las ganas, porque la puerta estaba cerrada, y en el medio del pueblo hay una señora mezquita hecha entera de marmol blanco.

Y esto... en fin, sin comentarios.

Luego fuimos a comer a un sitio típico. Manakha tourist hotel, que es famoso, porque después de comer, organizan un festival con bailoteo y todo, si te despistas estás perdido, te sacan a bailar...


Antes de volver a Saná, me topé con Hanna. En el mundo islámico no está bien visto hacer fotos a las mujeres, pero hablando un rato con esta chica me dejó que le sacara una fotico. Me dijo que era igualito que su hermano y yo le dije que mi hermana se llamaba igual, así que, ale, ya tengo una hermana en Yemen...


Fin de la segunda parte...

17 agosto 2008

.·.·.·. YEMEN .·.·.·. 23 julio - 2 agosto (Parte 1) - Saná

Una de las principales actividades durante la época antigua en Yemen, era la cría de aves de corral y uno de los alimentos más consumidos era una bebida elaborada a base de yema de huevo, lo que dio lugar a que se les conociera popularmente como el pueblo de la yema, o el "pueblo de Yemen".

Durante siglos ha gozado de gran esplendor gracias al comercio de incienso, mirra, especies, oro, miel o el café, al que se llamaba oro negro, y que se transportaba desde el puerto de Moka. Se dice que la primera ciudad del mundo moderno fue fundada por los hijos de Noe en Yemen, también se guardan referencias históricas desde el siglo VI a.C de Saná, su actual capital. Seguro que a mucha gente le suena el Reino de Saba, verdad? Cuya reina se casó con el rey Salomón (conocido como "el justicias") y tuvieron un hijo que fue el que sacó el Arca de la Alianza de Israel. Vamos que Yemen era la poya en verso.

La que fue conocida en su día como "Arabia Feliz", hoy es un país que tiene prácticamente la misma superficie que España, pero con menos de la mitad de población, de la cual, más del 40% sobrevive con menos de 2 USD al día. A todo esto hay que añadirle una lacra que se está comiendo el país desde el interior. El Qat, una droga popular que es consumida por gente desde los 15 años hasta los ancianos y que está provocando que:
  • Se abandonen todos los cultivos para dedicarlos al Qat. Por tanto, todo los productos básicos están desapareciendo poco a poco y la alta demanda de agua necesaria para que el árbol del Qat se desarrolle, está secando las tierras de cultivo.

  • Un alto porcentaje de la población gasta su excaso salario en adquirir Qat, que luego pasan masticando tumbados desde las 4 de la tarde hasta la noche. Así que la jornada laboral se reduce.

  • Al ser un producto que no puede exportarse, está arruinando la economía nacional, ya de por sí debilitada por los conflictos internos.
Tampoco le ha hecho muy buena publicidad al país los ataques terroristas que acabaron con la vida de varios turistas españoles (y otras nacionalidades).

En fin, una vez que me hice una idea del país que estaba a punto de visitar, pues me preparé para... pues me preparé para "lo peor", sinceramente.


El país podría dividirse en 9 partes:


Yo solo pude visitar 3. Me queda la espinita de no haber estado en la isla de Socotra, pero dentro de unos años volveré para quitármela.

Mi intención inicial era alquilar un 4x4 y recorrer el país por mi cuenta, así que me compré un GPS, pero resulta que las carreteras de Yemen no están definidas, así que me enganché al Google Earth (pa variar) y me recorrí las carreteras de todos aquellos sitios que quería visitar, exporté los caminos y los inserté en el GPS.


Luego me "desaconsejaron" ir yo solo, así que hubo cambio de planes. A parte, para poder circular hay que obtener un permiso especial de la policía turística, así que hablé con una agencia y ellos se encargaron de gestionar todo el papeleo, además de traslados a aeropuertos, alquiler de coche, chofer, escolta,... Lo que viene siendo "un completo".


Tengo que decir que en ningún momento me sentí vigilado o amenazado, aunque también es cierto que me moví por las zonas menos conflictivas, evitando el este de Yemen (Marib) y el Norte (Saada), donde se encuentra el mercado negro de armas más grande de toda la península.


Ayna al mushkila fi Al Yemen??

SANÁ:

La partida desde Riad estuvo cargada de emotivas despedidas...

...que el niño nos ha salido guerrero, que le vamos a hacer. Así que cargado con mi mochila nueva, me embarqué con ¡¡¡Yemenía!!!

Y del puro desierto con unos 45º, pase a una meseta situada a 2.000 metros, con inmensas praderas verdes y una agradable temperatura de 25º. Un lujo! Directamente me fui del aeropuerto al hotel Dawood. Una casa torre (7 pisos) que data del 1800. Las casas en Saná (en la parte antigua) son todas de una arquitectura similar a esta. Están hechas completamente de adobe y madera. Es una proeza y un desafió a la gravedad y a la arquitectura...


Las habitaciones por dentro me recordaban a las casitas de la Alpujarra. Mi habitación no era muy grande, pero muy acogedora y con cantidad de detallitos, como que te reciban por las mañanas con fruta e incienso. Además Tahá (el manager) era un tío súper majo y tela de sencillo. Menudo nombrecito que tenía el colega...


El cuarto de baño era compartido, pero estaba muy limpio. La ducha era una noDucha, es decir, había una alcachofa ahí en mitad del cuarto de baño y poco más...

La zona antigua de Saná se conoce como "Saná Al Cadima", que se traduce como "la vieja Saná", está rodeada por un conjunto de murallas. Todas las casas son del mismo estilo, algunas más altas, otras más bajas, pero muy parecidas. En la parte más alta se sitúa una habitación que se conoce como "Mafrach" en la que por las tardes se reunen a mascar Qat.

Saná es muy parecido al barrio del Albaizyn, lleno de callejuelillas, rinconcitos,...

...fuentes...
...la parte oeste de la ciudad antigua está delimitada por el cauce de un wadi que se inunda cuando llueve. La mayoría de la gente viste con Thobe y una chaquetilla del Carrefour, o con una camisa (siempre de cuadros) y una falda típica. Además llevan un cinturon con una Yambilla (un cuchillo de unos 30 cm de largo y retorcido, típico de Yemen y Omán) y un pañuelo que se enrollan en la cabeza o lo llevan por encima de los hombros.

Algo muy típico de Saná son los batidos de frutas. Toda la ciudad está salpicada de estos puestecillos en los que te hacen el batido delante tuya. Yo me hinché a batidos de mango y a batidos de limón con jengibre. En ningún caso me puse pachucho, o al menos más pachucho de lo que ya estaba, porque me vine de Riad con un "pequeño problema de liquidez", pero vaya, a base de Fortasec (Gracias Juanico, por el apoyo farmacéutico) aguanté como un campeón!!

Lo mejor es subirse a alguno de los hoteles que tengan terraza (el mío tenía, pero estaban arreglándola) y tomarse algo mientras ves atardecer.

Cuando cae el sol, el contraste de colores es sobrecogedor.

Tienes la sensación de trasladarte a la edad media, además coincide con el Aishá (ultimo rezo del día).

La parte moderna de Saná, desde mi punto de vista, es un asco. Es una ciudad nueva, que no tiene apenas nada que ver y está bastante sucia, el tráfico ostenta un caos digno de un nivel egipcio y pasear se hace desagradable debido a la cantidad de polución.

A mi tan solo me gustaron un par de sitios, la nueva mezquita y un parque que está justo al lado, en el que se reunían las familias los fines de semana y vendían maiz, shawarmas,...

La mezquita es una virguería, pero según me comentaron, la población estaba bastante resentida con el presidente, ya que la gente apenas tiene para comer como para que el país haga una inversión de este tipo y encima en el proceso de construcción murieron muchos obreros.

Por la noche, me volví al hotel a descansar un rato... Me habían encendido unas velas y me dejaron en la cama unos regalicos (Henna y un perfume).


Después me di un paseo y terminé perdido en el laberinto de callejuelas...


De pronto me encontré con una calle cortada, repleta de gente que bailaba con una música moruna que sonaba por unos altavoces improvisados. Al parecer, el mozo de en medio se casaba y estaban celebrando la boda, pero... ¿dónde está la novia? Pues eso... solo para machotes. Aquí si que se puede ver la indumentaria típica (incluyendo la Yambilla).

Hay varios zocos, con las típicas tiendas llenas de... bueno, se puede encontrar casi cualquier cosa, menos dedales. Coño que me tuve que ir de Yemen sin mi jodido dedal...

Una de las tiendas estaba regentada por Guajid (el del centro). Yo estaba andando por la calle y lo típico... me llaman desde la tienda: "Ey my friend, come here!" En fin, yo me acerqué, empezamos a hablar y me dice: "Eres español? Yo conozco a un montón de españoles", vamos eso es lo que te dicen todos y luego te están colocando los collares, relojes, anillos,... Total que engancha el móvil y me lo pasa... Pues resulta que el jodío era amigo de un chaval de la embajada.

Así que esa noche nos fuimos a cenar a una terracita, Manuel (de la embajada), Laura (una estudiante madrileña de árabe), Guajid y yo. Toma castaña!!! El mundo es un pañuelo, no?

Después de ponerme hasta las trancas de Hummus y Kebab nos acercamos a un garito regentado por un ruso en el que servían alcohol y había como una mini-discoteca. En fin, fue surrealista, estar en Yemen con un par de Heineken en la mano y bailando el "Baila morena"...

A la vuelta al hotel me perdí un poquito, a ver, hay que ponerse en situación. Son las dos de la madrugada, estás en Yemen, medio borrachuzo, reventado de la paliza del viaje y perdido en un laberinto de calles en las que de vez en cuando ves pasar a tipos puestos hasta las cejas de Qat y que llevan una daga de 30 cm. amarrada al cinturon!!!

Ya era la tercera vez que pasaba por la misma esquina, y un tipo que estaba sentado me mira y me dice: "Es muy tarde y ya has pasado por aquí tres veces, anda, siéntate aquí y toma algo de Qat". En España, en esta situación, cuando un hombre vestido con las pintas de "El Lute" a las dos de la mañana, armado con un cuchillo y tirado en una esquina te pasa una bolsa de droga, pues... Pero que coño, estaba en Yemen y hasta la polla de andar, así que me senté un rato con el colega y hablamos de nuestras cosas. Después me indicó más o menos como llegar al hotel y por fin, a las tres de la mañana estaba metido en la cama.

Después de esta experiencia me relajé un poquito y tengo que reconocer que en el centro es prácticamente imposible que nadie te atraque. Es decir, en el Albaizyn, tal y como está ahora, no me atrevería a meterme ni la mitad de sitios en los que me metí en el centro de Saná. Un lujazo!!!

Por la mañana desayuno típico, tortilla, café de pucherete (es decir, cocido en un cacharro de barro), zumo de limón y una torta con miel.

Me recorrí los diferentes zocos...

La sensación es como estar en un Toledo moruno, pero que se hubiera quedado parado en el siglo XVII. Con las panaderías antiguas...

...las fraguas... y un montón de negocios que se mantienen tal y como eran hace siglos.

También visité el mercado que tiene más movimiento. El zoco del Qat.

Después de comprar el Qat, te puedes meter en una de las habitacioncillas esas chiquitillas a probar la mercancía...

A medio día quedé para comer con los de la agencia de viajes, que me invitaron a su casa para probar una comida típica Yemení. Basan, el de la derecha en primer plano, me comentó que hace unas tres semanas se casó y que como dote pagó 2.500.000 riales Yemeníes, lo que vienen siendo 12.500 USD (que al cambio salen por unos 8.333€), es decir, una burrada bárbara!!!

Yo le comenté que en España, lo típico es pagar la boda entre los dos novios, creo que por un momento se planteó renunciar al Islam...

Por la tarde, andando por la calle, me para un colega vestido con Zoub, pero con unas pintas de Japonés que te cagas y me dice: "De donde eres?", "De España", le digo yo, "Coño, pues entonces puedes hablar con mi amigo Dani". Pues resulta que el tal Dani es un chaval que en Enero enganchó la bici y se ha recorrido todo el norte y este de África, ha cruzado a Yemen y tiene la intención de llegar a la India. EN BICI!!!! Pues eso, que cuando uno piensa que está colgado por hacer cosas como irse a Yemen, se da cuenta de que es una chorrada.

También conocí a Pablo, otro estudiante de árabe (resulta que el acento de Yemen es muy parecido al del árabe clásico, Fosja, así que la gente se viene aquí a aprender árabe, de hecho, hay un intercambio entre la Complutense de Madrid y la Universidad de Saná).

Pablo me presentó a toda la muchachada del barrio, un montón de chavales muy majos. Todos masticando Qat, claro...

Por último conocí a Abdala, que tiene una tienda justo en frente del H. Dawood, la foto no le hace justicia, pero es clavadito a Jean Reno. Finalmente no me pude resistir a probar el Qat, así que me hice con mi bolsita (por 800 Riales, unos 4 USD, te puedes hacer con una de buena calidad) y me pasé toda la tarde ahí dándole al asunto. Se toma como las hojas de coca, te colocas una y la masticas un poco, luego la echas a un lado y te metes otra, así hasta que consigues una bola de dimesiones razonables. Te puedes tirar todo el rato que quieras dandole vueltas a la bola, yo me tiré como unas 4 horas desde que empecé hasta que ya estaba hasta las narices de parecer una oveja.

El sabor es igual que si coges el cesped de casa y lo masticas, es decir, amargo de narices. Durantes las primeras 2 horas no noté nada, pero al rato tenía la sensación de estar muy feliz, es como la fase de exáltación de la amista de una borrachera, luego me dió un sensación similar como cuando te tomas un par de cafés de más, que estás así como atacado y luego... luego me tiré tumbado en la cama y con los ojos de par en par hasta las tres de la mañana, que empecé a conciliar un poquito el sueño, pero me duró poco, porque empezó el Fayer (rezo de la mañana) y a las 4:30 me recogían para ir al aeropuerto... Al día siguiente me quería morir de la reventaera.

Aquí dejo un documento inédito!!! Lo que te vas a encontrar en Saná todas las noches....



En fin, lo mejor de Saná? La gente!! No he encontrado gente más apaña, abierta, sencilla, curiosa, "educada" (a su modo) en toda la península. Tanto ancianos como jóvenes.

Sinceramente, un 10 para los Yemeníes.


Bueno, en general todos terminaron tocándome las pelotas con el tema de la religión. Es de resaltar el caso de Jalid, un comerciante del zoco. Hablando en la tienda de Guajid, se me acerca y me dice: "Tú eres musulmán?", le respondo: "No, soy cristiano". Total que me engancha, me sienta "Pues estos son los pilares del islam, tienes que rezar tantas veces al día, tienes que ir una vez a la Meca,....", cuando termina me dice: "Bueno, ahora que conoces el Islam, ¿eres musulman?", y le vuelvo a responder, esta vez, con la cara un poco desencajada: "pues... sigo siendo cristiano...", y el colega no tiene otra cosa que decir: "Bueno, pues entonces te espera el fuego, amigo".

[Inicio de párrafo gratuito de frustración arábiga]

Esto me tocó profundamente los cojones, me dio mucha pena que una gente tan sencilla y tan magnífica en algunos aspectos, no dejen de ser unos moros coñones cerrados y cegados por su religión, de la cual no se plantean que pueda tener ni un ápice de error, basándose tan solo en que el Corán fue escrito directamente por Dios a través de Mahoma.

Cojones, no hay que ser un intelectual para darse cuenta de que en más de 500 años, creo yo que alguna desvirtuación habrá tenido, no? Además, se les olvida el factor "control-población", en fin, que me parece de puta madre que la gente esté contenta con su religión, que les llene su vida y que les de todo lo que necesitan, pero que no me vengan a tocar los cojones con putas mierdas de este estilo...

Y no me quiero enrrollar más con este tema, que ya estoy muy quemaico... Pero podría estar horas debatiendo, que conste.

[Fin de párrafo gratuito de frustración arábiga]

Aquí otro con una "pelota" considerable.


Fin de la primera parte....

[Nota: Si tú estás hasta los cojones de leer, imagina hasta donde estoy yo de escribir...] ;P

En próximas entregas:
- Haraz Mountains.
- Wadi Hadramut.
- Wadi Doan.
- Mukallah.
- Bir Ali.

A ver si consigo terminar los post antes de que se me acabe la beca.... O_o

03 agosto 2008

Ironías de la vida...


Julio de 2007:


Hace un calor infernal en Granada, son las 3 de la tarde y desde la ventana de mi casa veo la rotonda de Recogidas colapsada de coches, muchas familias comienzan sus vacaciones. Yo acabo de enterarme que mi destino será Arabia Saudí, estoy bastante decepcionado.

Ni me planteo la idea de irme. Con mucha pereza enciendo el ordenador y me pongo a cacharrear a ver si puedo distraerme. Con la tontería de que me gustan los mapas enciendo Google Earth para echar un vistazo a la zona, lo primero que me encuentro es un icono bastante llamativo en Yemen.

Pincho para ver su contenido y aparece esto...

...pienso para mi: "Joder, menuda mierda!!! La cantidad de gente colgada que hay por el mundo. Seguramente solo se pueda llegar a ese pueblo en helicóptero..."



Julio de 2008:


Foto tomada por mi el pasado 28 de julio en el pueblo de Hajarayn. Yemen.

Hace un año, habría apostado todo lo que tengo a que jamás me metería en un sitio así. Hoy, mientras me como una tostada de la que probablemente sea la mejor miel del mundo (miel de Wadi Doan), me doy cuenta de que ir a Hajarayn no es mucho más diferente de ir a Busquístar.

La barrera más alta y la distancia más abismal se encuentra dentro de nosotros, se llama:

Ignorancia


Sharm El Sheikh

Ahí estamos otra vez!!

Los chicos de la oficina comercial en su insaciable intento por salir del territorio nacional al encuentro de un poquito de diversión para el cuerpo.

Como todo buen viaje, la primera foto ha de ser la del aeropuerto. Ains, que ya vamos quedando poquitos... ¿Qué fue de aquellas fotos de grupo en el aeropuerto???


Tras un viaje en una Low-Cost Árabe (toma ya!!) llegamos a nuestro destino. Sharm El Sheikh (Egipto), que viene a ser como el Punta Cana moruno. Nuestro hotel, el Cleopatra Tsokkos (sí, sí, el nombre es de risa), pero que quieres que te diga, por 9 EUR la noche, yo creo que estaba más que bien...

Mientras llegaba el resto de la tropa, nos pusimos a entonarnos a base de Stellas y Sakaras. Finalmente, a eso de las 0:00 ya estábamos todos... Nos juntamos gente de Cairo, Moscú, Argel, Trípoli, Berlin, gente no-icex (Izaskun y Guillermo) y los Riad.

...y algún que otro infiltrado.

Lo primero es lo primero, a reponer fuerzas!!! Un buen hamburguesón...

...y una buena siesta.
El primer día nos acercamos en coche hasta Dahab. Famosa, entre otras cosas, por el "Blue Hole", un arrecife de coral increíble, que tiene una oscura leyenda a sus espaldas. Para mí era la primera vez que buceaba en un arrecife y es impresionante. A ver si me aficiono, lo que pasa es que en España, la cosa está más limitada y bastante más cara. Aun no he podido revelar las fotos submarinas, así que hay que conformarse con las fotos de los peces de secano.


Esta es la playita en cuestión, que como vereis, no es que merezca mucho la pena, pero vamos, una vez que te metes dentro del agua y te colocas las gafas, la cosa mejora mucho.

Hay unos cuantos chiringuitos con terraza que están bastante bien.

Entre bañito y bañito...

...pues te metes un arroz con pollo y todos contentos.


Así echamos el día.
Por cierto, a lo lejos se veía la costa de Arabia Saudí.

[Muestra gratuita de odio]

El segundo día nos acercamos a Ras Mohammed, que es un parque protegido. También tiene arrecifes de coral y unas playas cojonudas.

Enganchamos el coche tempranico, pero parece ser que la suerte no estaba con nosotros...


...primeramente una paradita técnica. Curiosa, la forma de arreglar los pinchazos. Les abre un agujero y les meten un trozo de teflón (o de algún tipo de tela rara), vamos, yo es la primera vez que lo he visto.

...luego no conseguíamos encontrar la playa concreta a la que queríamos ir. Mira que las indicaciones estaban claras: "Había flechas para señalar la dirección correcta, o no...".

En fin, entre ataque de risa y ataque de risa, por fin llegamos a nuestro destino!!!

Una playa que solo conoce Álvaro Cairo!!! ;P

Es una playita de coral, pero esta si que tiene arena...

Los barcos de los turistas suelen venir desde Naama Bay y los sueltan por aquí para hacer un poquito de buceo.

También hay un chambao para refugiarse del sol y comer. Detallazo de los Moscovitas (Izaskun cuenta como Moscovita), que se marcaron unas delicias ibéricas!!!
Me sorprendió que casi nadie supiera el significado de chambao, bueno, también es cierto que no viene en el diccionario, pero en el sur se conoce como un tejadillo de caña o de paja para refugiarse del sol, supongo que viene de "chamba".


Por la tarde nos fuimos a un local que se llama "La terracina", es una playa con cojines y mesas desperdigados por la arena, con un bar, restaurante y barbacoa. Además en el agua hay colchones sombrillas y musiquita de fondo.

Yo me eché un siestón de órdago...

...otros aprovecharon para explorar su sexualidad...

...al final todos algo borrachuzos, cantando y bailando!!!

Algunas fotillos del sitio.

Poquito a poquito llegó el último día. Nos alquilamos un barquito.


[Otra muestra gratuita de odio]

Salimos desde un muelle en Naama Bay.

Y pusimos rumbo a "Tiran Island", también famosa por sus arrecifes.


Es la primera vez que estaba en un barco, bueno, antes he estado de crucero, pero nunca en un barquito así de apañao.

Nos hizo un día cojonudo...

...y las vistas no tienen nada que ver a cuando estás en una playa.


Momento "Titanic" incluído...

Entre buceo y buceo, paramos para comer...


Y luego los valientes....

...nos atrevimos a hacer buceo con bombona...

Como era la primera vez que buceaba, hicimos lo que se llama una inmersión de bautismo. Pero vamos, no tiene absolutamente nada que ver con bajar a pulmón, la sensación de libertad impresiona. En cuanto tenga la oportunidad, me saco el PADI y repito!!!
Momento "Dragon Ball - Súper Guerrero"...


Al final del día hicimos concurso de saltos...


...y la bala humana....


Todo el día fue de escándalo...

...hasta que nos encontramos un cadaver flotando en el agua...

;P

Aquí tenemos a Álvaro Cairo midiéndole el lomo al capitán....

...y con las mismas, pues volvimos a puerto. Un poco más negros....

Por la noche, cenita de despedida...


...y muestras varias de exaltación de la amistad!

Menudo chasco volver a Saudia, pero...

...es lo que hay!!

Las fotos memorables:

Seguimos buscando al hombre más feo de todo oriente medio. Y vosotros direis: "¿Dónde está aquí el hombre?" Bueno, aquí he hecho una excepción, para presentaros a "Tony Sharm", el que probablemente sea el anuncio más hortera que haya visto en mi vida!!! Atentos a la esquina superior derecha de la foto!!! Me encanta ese dedito en la barbilla.

Conocimos al auténtico Rambo-Talibán!!!

Y nos encontramos con "Los Manolos"!!!!


En fin, un fin de semana, inolvidable!!!!

Un abrazo fuerte a todos los integrantes de la aventura y muchas gracias a "Los Cairo" por su apoyo logístico!!!!